Los ecos de Santiago López

La correspondencia con el prójimo es lo primero y por ello aprovecho para dar las más sinceras gracias ante el aluvión de llamadas recibidas en las últimas veinticuatro horas por el artículo ‘el doble rasero de Santiago López’, que ha sido el tercer más leído en la historia de la web. Hacía ya varios meses que algo relacionado de www.glorietadigital.es no tenía tanto eco y llegaba a todos los rincones del toreo tras abrir el cajón de los escándalos de unos de los personajes más nefastos de la Fiesta actual, el de las dos caras. El del doble rasero.

Pero sobre todo que damnificados por las malas artes de ese individuo se interesen por mi teléfono para llamar y mostrar su gratitud. Desde matadores que apoderó, banderilleros a quienes humilló, profesionales a los que cerró puertas a otro tipo de personajes que leyeron la opinión y se sintieron reflejados en esas palabras. Junto a otros a quienes se lo pasaron fotocopiado, porque llegó a todos los despachos y estamentos del toreo. Grandes y chicos. Poderosos y humildes.

Y es que todo el mundo tenía ganas de que sacaran a la luz la mierda de Santiago López, un taurino que a pesar de actuar sin escrúpulos habitualmente recibe los halagos de Moles, tantos en la Ser como en Canal Plus: “Santiago López, uno de los taurinos más cabales, honrados y trabajadores”. Porque Santiago López ha sido un sub-producto de la factoría interesada de Manolo Molés, quien siempre lo ensalzó y jamás escuchó a quien trataba de contarle los trapicheos del veterano torero de Granada asentado en Valencia, tierra en la que se estableció tras encajar en aquel cartel de guerreros que formaron Ricardo de Fabra, Santiago López y Julián García.

Nunca nos abrazamos a la vanidad, el fruto del trabajo no es otra cosa que nuestra obligación y compromiso por una Fiesta grande y pura, que es el camino que hemos elegido. Está claro que nos podemos equivocar y de hecho puede haber ocurrido en alguna ocasión para rectificar a tiempo. Pero siempre se buscará una Fiesta en la que nos ha tocado el papel de poner cara a tanta gentuza como le ha zaherido. Y a la par a engrandecer su historia y los personajes que luchan por ella para que siga siendo lo que siempre fue: Una bandera del arte.

Si este artículo sirve para que a Santiago López le tapen las puertas por las que medra avalado por Manolo Molés y se evite que vuelva a lucrarse de algún torero, como hizo con varios, sentimos que el trabajo está bien hecho. O de alguna afición en su faceta de empresario, como la de Granada. Pero sobre todo que cuando salga en la tele, si es que sigue teniendo vergüenza para ello, la gente sepa quién es. O sea un taurino manchado con la suciedad del mal obrar. Como hizo hace años cuando las cosas le vinieron contra corriente y recibió ayuda del taurino Emilio Miranda cuando más necesitaba que alguien lo apoyase. Con Miranda, que era todo un señor, mantuvo diferentes actividades a lo largo de varios años entre ellas el apoderamiento de José Tomás, pues bien al fallecer Miranda, el propio Santiago López, que ya estaba situado, no fue capaz de tener la deferencia de apoyar al hijo del gran taurino, que entonces lo necesitaba. Como hizo su padre con él en una acción marcada por la ingratitud.

Por esa y muchas más cuestiones que dañan la Tauromaquia se escribió de él. Y por ello muchas gracias por tantas miles de visitas, las que nos aúpan para seguir en la línea.

 

 

 

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

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