Grandioso Lewandowski

Del genio de Lewandowski se enamoró media España cuando hace dos años pasó por encima de un Real Madrid que vivía con la ilusión de la ‘Décima’ al marcarle cuatro goles que lo dejaron apeado de sus metas y a la afición empañada en desoladas lágrimas. Entonces era –junto al histriónico técnico Jürgen Klopp– la estrella de aquel equipo modesto que se asomaba a las grandes finales continentales dejando atrás los millones del Bayerm Münich, el Borussia, el Hamburgo y todos los grandes de la Bundesliga.

1442936080_970968_1442949864_noticia_grande

Allí Robert Lewandowski cautivaba con su visión de juego, eficacia y definición de la jugadas, convirtiéndose en el delantero más deseado de Europa. Muy cerca de fichar por el Real Madrid, al año de ser su verdugo, al final se decidió por el Bayer Munich de Guardiola y allí sigue escribiendo la leyenda de su historia con record y goles. Como el registrado esta semana cuando toda Europa ha vuelto a asombrarse de tu talento tras marcar ¡cinco goles en nueve minutos! al Wolfsburgo. Si, algo digno del mayor elogio gracias a unos momentos tan memorables que quedarán para el recuerdo del Bayern, de la Bundesliga y de todo el fútbol europeo que de cesa en piropear a este sensacional jugador.

De Robert Lewandowski, aquel que hace casi dos años enamoró a media España y lleno de venganza a la otra media cuando se llevó por delante la ilusión del Real Madrid por alzar la ‘décima’.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *