El ‘charricidio’ de la mafiosa Berkeley

Acaba de salir a la luz el escándalo del que se sospechaba en el Campo Charro sobre el ‘modus operandi’ de la multinacional minera Berkeley y lo que guardaba en la trastienda. El que indicaba que actuaba con malas artes y comprando voluntades para sacar adelante su proyecto de las minas asesinas. O lo que es igual, el ‘charricidio’. Un proyecto que, inexplicablemente, fue respaldado en las altas Administraciones para poder dar luz verde al asesinato de un tesoro de la naturaleza sin escuchar a las voces en contra e incluso tratando de matar el mensajero.

Resultaba inaudito que siempre encontró quien lo defendía, sin parar a pensar el terrible daño que causaría a la población, amén del terrible atentado ecológico. Ocurrió en la diputación de Salamanca, en la que el proyecto tuvo cabida con la defensa a ultranza de Javier Iglesias, el presidente. O más cercano en las Cortes de Castilla y León con el alcalde de Guijuelo, Julián Ramos, que defendió el proyecto y culpó de capricho a quienes estaban en contra-, pero desde el interés político para seguir ganando confianza en la cúpula del PP; no el del pueblo que representa, porque se da el caso que esa mina perjudica gravemente el negocio jamonero de Guijuelo, al criarse bajo esas encinas miles de cerdos ibéricos que, posteriormente, son sacrificados en las industrias de la villa chacinera de Guijuelo. Una vez en marcha la mina, ¿quién compraría animales que se crían al lado del veneno?

La seguridad de contar con la figura de un lobby, que acelerase las negociaciones en las altas esferas, era un secreto desconocido hasta ahora. Se trata de un lobby que realizó el trabajo sucio en las Administraciones y fue ganando voluntades para que las minas asesinas se convirtieran en una realidad. Ese lobby era nada menos que un influyente político que tuvo importantes cargos en el PP y se llama Manuel Lamena, ex consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, quien fue contratado por la minera por un dineral. Él es quien ha hecho trabajo sucio, junto al respaldo de otro político, también del PP, con las manos manchadas llamado Miguel Arias Cañete, que fue ministro de Agricultura y actualmente comisario Europeo de Energía.

Ahora se acaba de conocer el alcance del gravísimo escándalo a través de una exclusiva de la cadena SER que ha dejado con las vergüenzas al aire a Berkeley, a quien gestó el lobby y a quienes defendieron el ya llamado ‘charricidio’. Como Javier Iglesias, presidente de la diputación de Salamanca; con Julián Ramos, alcalde de Guijuelo en las Cortes de Castilla y León. Y otros más, caso de concejales de la zona que no tuvieron escrúpulos para firmar la sentencia de muerte de un paraíso de la naturaleza, engañado por falsas promesas sin saber valorar ese paraíso que debería ser un Parque Natural, destino que le debe esperar en cuanto se frene esta tropelía.

Referente a Berkeley desde el primer momento quedó constancia del fétido olor de sus acciones para destrozar el Campo Charro con las minas de Retortillo-Santidad. Calló críticas contratando grandes campañas de publicidad en medios de comunicación, silenció a voces contrarias al proyecto ofreciendo hipotéticos puestos de trabajo. Engañó miserablemente a alcaldes y concejales. Humilló a los pueblos haciendo regalos que vendía como faraónicos.

En definitiva que ha sido algo tristísimo lo vivido para el marginado Campo Charro, al que ahora han querido humillar sin importar la vida de sus gentes. Ni sus tesoros naturales. Todo desde el egoísmo del dinero y dando la espalda a una gente que está dormida y únicamente encontró respuesta en la plataforma Stop-Uranio, que merece todo el respeto y ante quien merece descubrirse.

Hoy, conocido un escándalo que ha devuelto la esperanza y aleja el ‘charricidio’ se cita a quienes aman su tierra y quieren verla despojada del fantasma de Berkeley a una reunión que se celebra el viernes en Boada. Será a las 20.00 horas en el salón de baile.

http://cadenaser.com/ser/2015/12/01/politica/1449004230_772824.html

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Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

Un comentario en “El ‘charricidio’ de la mafiosa Berkeley

  1. Berkeley ha aterrizado con procedimientos mafiosos, ahí está la compra descarada de los alcaldes y del único medio escrito de la provincia, que por cierto aún hoy sigue sin decir ni mú cuando el tema ha salido en medios de tirada nacional, la SER, El País, La Sexta que yo sepa y en todos los provinciales, se le debería caer la cara de vergüenza a estos fachendas gaceteros, así defienden ellos la tierra que les da de comer….
    Siempre he pensado que la facilidad con que ha conseguido todo tipo de permisos resultaba sospechosa, y también dije que quizá algún día se sepa hasta dónde llegó regando dinero, ahora se empieza a saber y habrá mas, eso seguro.
    Produce asco ver al alcalde de Guijuelo defender en las cortes regionales las actuaciones llevadas a cabo por la administración, él, que no pasa de ser un alcaldito de pueblo, machaca y recadero de sus amos….En Campillo te tenían que abrir la mina a ver cómo lo lidiabas, que los señorones del partido defiendan lo indefendible lo damos por hecho, pero que tú entres en ese juego es deplorable. En Guijuelo ya sabemos que hay muchos jamones y quizá algún chorizo, pero no deja de ser un pueblo donde como en el mío la gente nos conocemos por el nombre.
    Ya veremos si esto tiene alguna consecuencia pero bien clarito está que mas de cuatro se han pringado hasta las trancas….Alcaldes, secretarios, consejeros y diputados, técnicos y todo aquel que fuese necesario para engrasar la cadena, los hechos no invitan a pensar lo contrario…..

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