Los ojos picarones de Cano

– Canito, ¿qué se siente al llegar a centenario?

– Si te digo la verdad, Caña, estoy igual que con 30 años, lo único que ya se me va alguna viva.

Así era Cano, leyenda de la fotografía taurina. Quien el destino -por una deuda de Dominguín- quiso que estuviera en Linares el día que mató un toro a Manolete y desde esa fecha nace su leyenda. El que lloraba desconsoladamente la tarde que un ‘atanasio’ acabó con Manolo Montoliu en La Maestranza. Uno de los tío más simpáticos del toreo y que era amigo de todo el mundo. Al que le brillaban sus ojos picarones cuando hablaba con alguna chavala de buen ver. Genio y figura.

DEP y que nos esperes muchos años, Canito.

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Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

3 comentarios en “Los ojos picarones de Cano

  1. Dominguin le traía loco al gran Canito,no abia manera de cobrarle los encargos de reportajes fotográficos que le hacía siguiéndole por toda la piel de toro.DEP

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