Adiós a Dioni, el pequeño de los ‘dionisios’

A Andrés, Paco y Dioni, los hijos varones -Rita, la pequeña, completaba el cuarteto- de aquel ilustre ganadero de Villavieja de Yeltes llamado Dionisio Rodríguez, la gente seguía conociéndolos como los ‘dionisios’, a pesar de estar en la barrera de los 80 años. Los tres heredaron, con mucho orgullo, el nombre del padre, del que fueron dignos continuadores. De Dionisio Rodríguez, de Villavieja de Yeltes, quien llevo al olimpo de los éxitos la sangre de Santa Coloma durante varias décadas, manteniéndola en lo alto hasta que las nuevas modas lo apartaron. Entonces como charros de ley y hombres de palabra antes de prostituirse o perder la dignidad antes los taurinos decidieron dejar la ganadería para seguir evitando disgustos y ver cómo hacían o deshacían en sus cercados comisionistas o empresarios carentes de afición y sin saber el esfuerzo necesario para críar un toro bravo.

Los tres varones Paco, Andrés y Dioni siempre estuvieron hermanadísimos y  unidos en sus actividades ganaderas. Con el orgullo a su patria chica de Villavieja y sus tradiciones que engrandecen nuestra charrería, al legado santacolomeño y también a su afición al toro. Después  cada uno tenía su manera de ser; Dioni, el pequeño, que en la mañana del martes murió de manera prematura, le gustaba salir al acabar las tardes con su amigos de Villavieja para echar una ronda de vino hablando de la vida hasta las 22.30 que, fielmente -como la misa-, regresaba para casa para cenar en familia. Nunca faltó a ese encuentro y si alguna vez lo hizo era por estar en Salamanca u otras causas mayores.

Era un un icono más de Villavieja aferrado a su carácter risueño, más de escuchar que de hablar, con su agudeza y haciéndose querer por quien lo trató. Porque el día que no estaba Dioni ya no era lo mismo, aunque casi no le gustaba hablar de toros, prefería tragarse sus pensamientos si alguien le preguntaba y no perjudicarse más con ese arte de criar toros bravos de tan dulce sabor para la familia y que acabó dejando la amargura de un final triste. Desde que vendieron la ganadería apenas hablaban con nadie de toros, en público o con desconocidos jamás y sobre todo con ningún periodista, a pesar de los muchos que llamamos a sus puertas. Dejaron el mundo del bravo cuando a sus toros le dieron la espalda a las figuras, ni tampoco Manolo Chopera -quien fue su gran valedor- los defendía en sus feudos a pesar de haber buscado el toro con osamenta y pitones que empezó a ponerse de moda entonces. Pero aún así no la abrían ya las puertas y decidieron irse mordiendo en las entrañas con impotencia ese dolor.

Antes quedó el canto del cisne en varias tardes para el recuerdo. Una en la ‘caprichosa’ de Talavera de la Reina con Julio Robles –siempre su querido Julio Robles, torero de la casa-, Ortega Cano y Juan Mora, quienes se repartieron un montón de orejas y rabos, mientras la gente que presenció la corrida toreó semanas enteras de salón por los bares y colmados. O los momentos felices de la feria de Salamanca, una la de 1990 con el toro ‘Chafaroto’, que fue a parar a manos de Miguel Espinosa ‘Armillita’. O aquel ‘Chaparro’, que al año siguiente ganó el Toro de Oro.  O tantas tardes gloriosas de Bilbao y las de Madrid con estos famosos toros de Villavieja que protagonizaron numerosas efemérides de distinción para la sangre santacolemeña.

Ahora, con la marcha de Dioni, quedan huérfanos de él sus hermanos Paco –una especie de relaciones públicas de la ganadería-, Andrés –más de papeles y administración- y también Rita, la otra hermana. Al igual que su fidelidad a Villavieja, afín a esa pandilla de amigos que echará de menos a Dioni. A ese Dioni, que fue un icono de esta tierra cuando los toros de su casa fueron un símbolo de una época gloriosa de la Salamanca ganadera. Emparentados con los Rodríguez Pacheco, los Martín Peñato…, los ‘dionisios’ han dejado un legado importantísimo con su nombre siendo una garantía en los carteles y las figuras disputándose una divisa que llevó tantas alegrías. Y sus propietarios supieron sujetar con espíritu charro las riendas del triunfo, al igual que cuando la falta de seriedad de las nuevas modas taurinas los obligaron a quitar la ganadería en los inicios de este siglo.

Vaya este recuerdo a Dioni, el menor de los hijos varones de Dionisio Rodríguez, quien este martes de víspera de primavera, cuando ya canta el cuco por esos campos de Hernandinos huerfános de la grandeza del toro bravo, nos ha dejado.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

15 comentarios en “Adiós a Dioni, el pequeño de los ‘dionisios’

  1. ,!!Entrañable dedicatoria!! de despedida a Dioni ,y a la vez como recuerdo a la Familia DIONISIO RODRIGUEZ Ganadera de TOROS BRAVOS !! Descansa en PAZ Dioni!!

  2. Gracias Paco, por la semblaza agradecida a este hombre importante; porque siempre fue sencillo. Cuando llegue el Noveno de Sanfelices sera duro lidiar el triste vacio q deja en la ventana derecha de la casa parroquial. Q cada año su pariente y amigo Andres abre a él y sus hermanos, para contemplar las enbestidas de «sus» Santa Colomas de «Andresito Villavieja» . Este año Dioni no estará..

  3. Bonita dedicatoria, Paco, a un hombre sencillo, discreto y muy buena gente. Haces referencia a la honestidad y el respeto a la cría de toros bravos con la que siempre defendieron su encaste, que tantas y tan buenas embestidas dieron los “santacolomas” de D. Dionisio.
    Nos deja un hombre que siempre tenía un saludo agradable para todo aquel con quien se cruzaba.
    D.E.P. Dioni. Hasta siempre!!

  4. Mi más sentido pésame y el de mi mujer para toda la familia. Aunque no soy de Villavieja comparti algunos momentos con Dionisio en Hernandinos, en los caminos y en las calles y bares de Villavieja. Una persona amable, abierta, generosa, …

  5. Desde pequeñas hemos vivido la amistad de nuestros padres con esta familia y nos ha producido una enorme tristeza la pérdida de Dioni. Todo nuestro cariño para ellos

  6. Le preguntaba no hace mucho a la salida de una corrida de Salamanca Dionisio
    Donde están tus toros ¿ Porque no los vemos en las feria famosas? Dice porque las figuras no me los quiere traer que cierto es que toro el taba oso en Madrid toreado por espliego herían toros no lo que nos echan ahora.

    Dios te vendía Dionisio. Francisco García Alonso tu amigo.

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