Vuelven los fantasmas de Pozoblanco…

Los fantasmas de la sombra nacida aquella aciaga tarde otoñal en Pozoblanco vuelven a resurgir. Ahora en Francia tras la agonía y muerte del gran torero Iván Fandiño. Más de tres décadas separan a ambas tragedias, unidas por las mismas dudas y la posible deficiente asistencia médica, por más que ahora los galenos franceses traten de decir que la cornada era ‘mortal’. No olvidemos que, en los últimos años, hemos vivido cornadas gravísimas solventadas gracias a la enorme profesionalidad de los cirujanos taurinos. A bote pronto a nadie escapa la de Julio Aparicio, en Madrid; la de David Mora, en Madrid; las de Jiménez Fortes, en Madrid y Vitigudino, terribles ambas; la de Rivera Ordóñez, en Huesca; la de Padilla, en Zaragoza; la de Perera, en Salamanca… junto a otras. Cualquiera de ellas en otra época hubiera tenido consecuencias dramáticas, pero gracias al tremendo avance de la medicina y a las sabias manos de los galenos españoles se han salvado. Por eso ahora la pregunta de todos es la misma: ¿Se hubiera salvado Iván Fandiño de caer herido en una plaza de España? Solo Dios tiene respuesta a esa pregunta, porque antes de nada hay una angustiosa cornada que afecta a órganos vítales. Sin embargo si hay respuestas claras una vez conocidos diversos aspectos a través de las manifestaciones del peón Jarocho y de otras fuentes que se encontraban en la plaza. En España jamás hubiera habido titubeo al llegar a la enfermería, ni tampoco miradas de preocupación, porque directamente se empieza a atajar para salvar la vida del herido. Ni mucho menos se pierde más de una hora esperando a una UCI que cuando llegó ya se apagaba la vida del torero. Tampoco se ha presentado un parte médico para saber el alcance de la lección en el montón de sombras que rodean esta nueva tragedia.

Y aquí hay otra cosa clara y que no debemos olvidar. De nuevo tantas veces como nos gusta decir que el futuro de la Fiesta está en Francia vemos otra vez más que allí, en el aspecto sanitario, están muy detrás de España. Y eso es algo que todos los profesionales que van a torear a los ruedos franceses lo saben, aunque las carencias han quedado ahora más claras, con la muerte de Fandiño. No olvidemos que en España, tras la tragedia de Paquirri, se reestructuró por completo el aspecto de las enfermerías en las plazas de toros y se acondicionó con los más modernos medios para que jamás volviese a repetirse ese drama; de hecho si la enfermería no está dotada y con UCI móvil la autoridad no permite la celebración del festejo. Sabido es que han ocurrido cornadas gravísimas y han sido curadas en las enfermerías de las plazas para ser evacuados posteriormente a los centros hospitalarios.

Hoy, envueltos en tanta tristeza por la muerte de una grandioso torero, los fantasmas de Pozoblanco vuelven a volar.

COLETILLA: No conocía personalmente a Iván Fandiño, aunque era muy seguidor de esta web. Lamento muchísimo los percances en el ruedo y más en este caso, que fue un torero valiente y con carácter para mantener siempre esa independencia que le hizo enfrentarse a quienes mangonean el toreo desde los despachos. DEP.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

11 comentarios en “Vuelven los fantasmas de Pozoblanco…

  1. Por desgracia murió y la duda quedará como el pq los banderilleros cuando el toro le cojió tardaron en quitarlo, pq Ivan cuando recibe el primer golpe se levanta si no lo hubiera echo pregunto el toro lo hubiera atacado no lo se solo podemos pedir paz y fuerza para su Familia ,amigos y cuadrilla

  2. Pues yo tengo también mis dudas sobre la enfermería .
    Aquí sea donde sea pueblo o ciudad hay una enfermeria preparada por lo pueda ocurrir y después fuera una ambulancia como si fuese una uvi

  3. Yo creo que no hay que buscarle más pies al gato.. las enfermerías en Francia no son diferentes a las de España, el callejón es el que es (aquí en España; incluso hay plazas sin callejón) y respecto a la actuación de los compañeros, por favor; pensadlo por un momento…
    Tan sólo es lo que es, un cúmulo de circunstancias, una fatalidad y que los toros cogen. El destrozo que llevaba el pobre Fandiño era mortal de necesidad. Me parece totalmente innecesario intentar señalar o buscar culpables. Dicho sea con todos los respetos.

  4. Llama la atención, sobre todo, que transcurriera una hora hasta que se decidiera trasladar a Fandiño. Por otro lado aún estamos esperando un parte médico «oficial».

  5. No sé si es el capote o qué, la cornada es de las malas, pero, culpar ahora a los toreros de la terna y subalternos? Pensandolo así, que no hubiera hecho el quite. Cuando la vida propone que te pilla un autobús viene atravesao!

  6. Paco.lo siento pero No estoy de acuerdo con el tema de las enfermeras y ambulancias en España.
    Por experiencia te digo que si realmente se supiera lo que ay en muchos casos nos escharíamos a temblar.
    Y lo más importante de todo es la formación del equipo médico.
    Y te corrijo sobre una cornada en la provincia que si no llega a ser por el traslado a Salamanca no sale de esa “sala quirofano”.
    Un abrazo.y gloria a los toreros caídos

  7. Me parece una muestra de gran incultura decir que a nivel sanitario Francia está muy por detrás de España….Ha muerto un torero en una plaza francesa donde ha ido a torear creo q por voluntad propia….es una gran desgracia porque la muerte de un ser humano siempre lo es….pero por favor este artículo pone a nuestro país vecino poco más que a un nivel tercermundista….convendría escoger las palabras e informarse algo más…

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