Un atentado ecológico en el Huebra

Las mañanas dominicales de agosto hemos sentido el inmenso privilegio de descubrir los encantos del Huebra. A pinrel desde las faldas del Cervero, justo en el nacedero hasta el hermoso paraje de Yecla que recibe las aguas del Yeltes. Preciosa excusión dividida en varias etapas para disfrutar de un río tan charro y tan cambiante, con los abundantes ‘caozos’ llenos de cangrejos e infinidad de peces, los fresnos de la ribera con sus sombras frescas que eran un delicia para sofocar el intenso calor veraniego, las peñas graníticas erosionadas caprichosamente por las aguas; los maravillosos puentes de piedra que los salvan –el del Cañiza, en Aldeávila de Revilla y el de Pozos de Hinojo son dos joyas desconocidas, ambos con la firma de la familia Mateos, de Villavieja de Yeltes-, junto a la infinidad de regatos que le aportan sus aguas. Ha sido impresionante descubrir este lujazo de río, mientras atravesábamos fincas ganaderas y en cualquier recodo se levantaba un bando de patos, de garzas –tuvimos la inmensa fortuna de disfrutar con una garza imperial-, de cigüeña negra –cada año más abundante-, de águilas perdiceras, de nutrias…

Cientos de fotos y un montón de apuntes dan fe de un paraíso que forma parte del paisaje natural de esta provincia con unas riberas tan apropiadas para hacer senderismo que otros lugares mucho más promocionados para este deporte que goza de tantos adeptos. Y un ejemplo de ello son las etapas entre San Muñoz y Pelarrodríguez o de este pueblo al Cubo de don Sancho por terreno cómodo de andar y que es un deleite.

Sin embargo la ilusión de las jornadas procedentes se nos cayó el pasado domingo al recorrer el tramo desde el hermoso puente de Pozos de Hinojo, donde antiguamente pastaban la famosa ganadería de Garzón, de la brava sangre Contreras, hasta la ‘junta’ del Yeltes con el Huebra. De por si el terreno ya nada tiene que ver con el que habíamos dejado atrás, porque enseguida el río se enrisca acentuándose la dificultad al tener que andar sorteando las inmensas peñas para adelantar camino por un terreno de escobas en un suelo frecuentemente hozado por el jabalí, donde es fácil dejarse la piel a jirones y hasta, en alguna ocasión llegamos a presenciar el cauce del Huebra muy por debajo de nuestros pies. Aún así los primeros kilómetros del tramo impresionan, hasta que alcanzamos viejos molinos harineros y observamos las viejas pesqueras secas y pudiéndose ver en las orillas las marcas del lugar que alcanzaban las aguas. Entonces, ingenuamente, pensamos que ese triste estado que presentaban era debido a la sequía y continuamos adelante buscando la ‘cola’ de la presa de Yecla de Yeltes, que según las informaciones que disponíamos no tardaríamos en alcanzar.

Dejando atrás unos cuantos kilómetros, sudando la gota gorda, pronto empiezan a llegar los reculajes con las marcas del agua en las piedras que fue dejando el agua durante los muchos años que las cubrió y ahora estaban al aire. De nuevo echamos la culpa a la sequía, hasta que la desolación se adueñó de nosotros al divisar la misma presa y alcanzarla, ya al filo del mediodía y ver cómo las compuertas estaban abiertas y selladas de forma permanente para el futuro por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) dejando sin utilidad a la presa y también la función para la que se creó. No podíamos dar crédito ante ese desolador panorama de ver la destrucción de un bien; de destrozar algo tan positivo para ese pueblo sin que las gentes de Yecla hayan protestado, ni se hayan echado a la calle para pedir que la presa siga allí, con su turbina para producir electricidad, para abrevadero del ganado, con una zona de baño veraniega y su aprovechamiento de aguas en épocas de sequía. Mucho más que una pena, porque es el pasotismo de la gente.

Ahora, su ‘cola’ y reculajes parecen un desierto ante este nuevo atentado ecológico producido en el Campo Charro por gentes que desconocen la realidad y demuestran su incapacidad. No es la primera vez que la CHD, con sus absurdas leyes hace tanta perjuicio por culpa de las decisiones tomadas por técnicos incompetentes desde la soledad de una oficina y sin conocer la realidad del campo como han demostrado una vez más.

Invitaría a ir a todos los amigos de la naturaleza, a los defensores de nuestra tierra a acudir a ese lugar y sobre el terreno comprobar con sus propios ojos esta auténtica aberración y que se denuncie en los medios –los pocos independientes que quedan-, junto a las cada más afectivas redes sociales para que todo el mundo conozca el alcance de este atentado hecho en la soledad y en silencio. También me gustaría saber qué dijeron al respeto el ayuntamiento de Yecla de Yeltes, la mancomunidad de la zona o tantos afectadas. Ya está bien de permanecer siempre pasivos ante los abusos de una administraciones que destruyen los bienes ya hechos en vez de buscar alternativas para crear riqueza y frenar la lacra de la emigración. También me gustaría saber cómo se ha permitido semejante salvajada y dónde han estado los verdes y diversos grupos de ecologistas.

Las fotos hablan por sí solas y además con la estampa de un ganadero que estaba muy cerca de la vieja presa con una enorme cuba cargada en su ‘todo terreno’ para llevarle agua a sus ganados: “Estamos en manos de locos en esta sociedad sin sentido”, nos dijo. Corroboramos sus palabras.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

26 comentarios en “Un atentado ecológico en el Huebra

  1. Es la agonía triste y olvidada del mundo rural. Y ningún político, más pendiente del aire acondicionado y de conservar un cómodo sillón dedica su tiempo a evitar este brutal desvencijado del campo. Pues Castilla y León solo servirá como coto de caza a los urbanitas. ¡Qué tragedia tiene el campo, cabrones!.

    1. No eres al primero que por desgracia le he oído decir lo de un gran coto para urbanitas si no no se entiende la dejadez de los gobernantes que sólo van por los pueblos en las elecciones y en las fiestas a gorronear y salir en la foto prometer cosas que no van hacer llevarse el.splsuso de cuatro palmeros afines y hasta el año.que viene.

  2. Ojo, estoy de acuerdo que es una pena y un cumulo de ignorancia. Lo positivo es que son medidas de NATURA 2000 site 4150096 sitename Arribes del Duero.. ¿ Es compatible con las minas de Uranio? Las medidas de Natura 2000 se están aplicando.

  3. Como decimos gobernados x ignorantes ,que no tienen dinero para hacer cosas nuevas y si lo tienen para destruir lo que está bien hecho y es imprescindible !! ElL AGUA!!! Inteligencias mediocres es lo que hay gobernando

  4. La única forma de darle solución a éstas TROPELÍAS realizadas por la Junta de Castilla y León, es , en las próximas elecciones generales QUITARLES DE EN MEDIO con una simple papeleta. Si no se hace así, continuarán CAMPANDO A SUS ANCHAS, POR ÉSTA ” ANCHA CASTILLA “.

  5. Porque Gobierna el PP en Castilla y León siempre ¿alguien le vota? pues menos protestas en Facebook y más conciencia a la hora de votar Cy L tiene lo que habéis querido lo mismo que a nivel estatal.

  6. Es una Gran Putada la explotación del suelo perjudicando todo el ecosistema y el precioso río Huebra y encima por empresas extranjeras que esta Junta de Castilla y león les da carta blanca para destrozar el río las encinas la cigüeña negra las bogas…….una auténtica pena….

  7. He vuelto a leer tu estupendo artículo sobre esas caminatas de tus domingos agosteños. Es una pena saber que por esta zona, siempre se intenta hacer desaparecer lo poco bueno que hay, como es el caso de la presa de Yecla.
    El responsable de la construcción de esa presa fue el Ayuntamiento de Vitigudino en 1958 estando de alcalde don Abundio Ballesteros y su fin era el abastecimiento de la población de Vitigudino y de Yecla, puesto que el paraje donde se construiría era de ese municipio vecino. Una vez que el propósito para el que se construyó, fue suplido por otros medios, pues la CHD reclamó su derecho de reversión amparándose en que la falta de uso implica la caducidad de concesión al titular, como pasa en otras muchas cosas, osea que volvía a pasar a manos del Estado. Y como nuestros políticos piensan siempre tan bien, pues no se le ocurrió otra cosa que demolerla y quitársela en medio como si de un trasto viejo se tratase, cuando no pensaron en que aún sería beneficiosa para la flora, la fauna y los ganaderos de la zona en épocas de sequía como la que estamos viviendo ahora mismo.
    He de decirte que las gentes de la zona sí protestaron en contra de la anunciada demolición, y se concentraron varias veces vecinos de los pueblos cercanos o afectados como Moronta, Pozos de Hinojo, Guadramiro e incluso de Vitigudino.
    También hubo políticos que dieron la cara y mostraron su oposición, como es el caso de Bautista, diputado provincial del PSOE, que consiguió evitar el derribo de la presa, pidiendo una tregua.
    Así como el hoy alcalde de Vitigudino, Germán Vicente, por aquél entonces ejerciendo su profesión de Ingeniero, se opuso a tal barbaridad ecológica, instando, según sus palabras, a que entre los ayuntamiento de Vitigudino y de Yecla, se hubiese construido una minicentral, pero como muchas veces, ocurrió lo que todos hemos oído de ‘unos por otros la casa sin barrer’ o ‘entre todos la mataron y ella sola se murió’.
    A mi también me da pena verla en este estado de abandono y desidia por la necedad de quienes propusieron su cierre y por la falta de verdadera unión entre todos los vecinos de los pueblos, porque esos atentados contra la naturaleza, nos afectan a todos, y luego con llorar, ya no se arregla nada!

  8. Eso en las urnas es donde se consigue y en la calle impidiendo realizar los trabajos.
    Pero como van ha hacer nada si les votan a pesar de lo que hacen.
    C. y L tiene lo que se merece salvo en León en el Bierzo que saben que salen a la calle cortan carreteras o lo que haga falta, en este país solo vale eso para conseguir algo.

  9. La estructura de la presa sigue tal cual está; no han sellado más que las compuertas, que ya tenían estropicios por el tiempo que llevaban. Si hubiera interés se pondrían unas nuevas y la presa volvería su función.

  10. Me voy enterando, poco a poco, de algunos desvaríos de nuestro políticos , y lo que es peor, de sus asesores. Hace unos meses llegó a mis oídos que la Junta quiere derruir todas o casi todas las presas (pesqueras) del río Yeltes. Mi sorpresa ante semejante atropello no tuvo límites. Por desgracia, mi vida no rueda cercana a ese río ni a la comarca desde hace años, y las obligaciones laborales y familiares llegan a hundir en el fondo de mi conciencia muchos de estos problemas. Pienso que el iluminado que tuvo esta idea, y todos aquello que la secundan, no tienen ni idea de lo que es el río y mucho menos de lo que es el campo charro por esas latitudes, posiblemente nunca arrancaron escobas para encender la lumbre de su casa, ni tuvieron que hacer cisco, ni echar la tarde para cojer manzanilla y venderla para sacar 4 duros. Seguro que tampoco disfrutaron de las criadillas que se dan en los valles de la zona, ni fueron a nidos, ni a lagartos, . .. coño, si casi todo esto está prohibido hoy por hoy. Joder¡¡¡¡¡ cuantas ilegalidades hemos hecho los críos de antes. Y ahora, resulta que no se pueden cazar ranas porque si no, desaparecen, no se pude cojer manzanilla ni tomillo, por que está en peligro, y hay que tirar las pesqueras porque si no los peces no pueden remontar el río para desovar, bueno, según la costumbre que instauró Ibarreche lo correcto sería decir las pezas y los peces. Y yo me pregunto, cómo se las han apañado hasta ahora para reproducirse???, cuantos cientos de años han estado desovando con las presas ahí?? y las escobas, y la manzanilla y el tomillo??? . No tienen ni idea, el AGUA es vida y si tiran las pesqueras el río en verano se convertirá en un secarral lleno de rollos. Donde van a vivir las nutrias??, y las truchas ?? y las cigueñas negras??? Si no hay agua no hay vida. Pero este es un tema que no interesa a casi nadie, . .. . . . para qué protestar por esto cuando hace mucho más ruido hacerlo por la mina de Retortillo???, qué más da, esto no da publicidad, no importa porque no sale en los periódicos, y no importa porque ya no vamos a bañarnos al río , ni al Cortadero, ni al Arenal, ni a la Barca, ni al Caozo del tío Delfín, ni a los Cieguitos, . . . ni a la isla , ni a Pedroalvaro, ni a la Pernalona, ni al Vado,. . .. qué más da, dentro de 50 años nadie se acordará de cómo era el río cuando tenía vida, y entonces, llegará nuevos técnicos a la Junta que dirán que hay que hacer nuevas presas. La vida son ciclos y ahora estamos en la parte más baja de la rueda.

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