Aquella visita de Curro Vázquez a Julio Robles

Rebuscando entre amarillentos periódicos apareció esta preciosa fotografía que sacó Carlos Perelétegui una tarde de enero de 1997. Curro Vázquez había decidido reaparecer y vino a tentar al Puerto de la Calderilla para preparar la primera corrida que tenía contratada, en Fallas. Lo acompañaba otro maestro, Rafael Corbelle, quien ya entonces había colgado la plata de su terno torero para convertirse en apoderado y el banderillero madrileño Pali Pirri, quien sería el peón de confianza de su cuadrilla y aquel año bregó magníficamente un montón de toros. Con ellos me cité en el Mesón Pacheco, de Vecinos, santuario gastronómico de tanta solera torera. Desde allí hasta la finca ya viajamos en el Volvo que tenía entonces el maestro Curro, el conocido por ‘El Rubio de Linares’, quien se sentó en el asiento del copiloto y dejó al volante a Corbelle mientras hablaba pausadamente a la vez que disfrutaba fumando un cigarrillo rubio en caladas cortas.  Todo con ese arte que ha definido los pasos de su existencia.

Tras el magnífico tentadero en El Pilar, del que hicimos un amplio reportaje enseguida informaron de una llamada de Julio Robles para que parásemos en su casa. Entonces empezaba el mundo de la telefonía móvil y eran muy pocos quienes tenían un celular, por lo que aún eran un espectáculo ver los malabarismos de los taurinos para encontrar a alguien. Pero en este caso fue más fácil, porque bastó una llamada de Julio a la casa del Puerto para que dieran el recado.

Al llegar a la finca de Julio, muy cercana al Puerto de San Lorenzo, ya esperaba el maestro en su trono con sus ojos brillantes y vivarachos, ante la alegría de recibir a su querido Curro Vázquez. A un amigo desde la infancia en la época que Curro Vázquez marchó a la casa de Paco Pallarés, en La Fuente de San Esteban para empezar a ser torero junto a su paisano José Fuentes, además de compañero en numerosos carteles.

Tras los abrazos de bienvenida nos mandó entrar el salón en el prólogo de una noche para enmarcar que se alargó hasta las cuatro de la madrugada gracias a un ambiente familiar y entrañable escuchando hablar de toros a estos grandiosos maestros. A Julio Robles y a Curro Vázquez, por los que guardé tanta debilidad. Surgían anécdotas de América, como el año que se fueron a Cotabombas (Perú) para ver el ritual de la lucha del cóndor contra un toro, tan arraigado en la civilización andina. Tarde compartidas o admiración por viejos toreros del otro lado del charco, mientras salían nombres como el viejo Armillita, Cagancho, Silverio, Pepe Cáceres, los Girón…

Fueron muchas las veces que Curro vino a Salamanca para visitar a su querido Julio, pero aquella tuvo tintes especiales. Por eso al encontrar esta entrañable foto he vuelto a revivir aquellos recuerdos de hace casi veintidós años, cuando Curro se disponía a reaparecer para seguir escribiendo la página de su arte y Julio aún luchaba por una recuperación que nunca llegó.

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Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

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