Jumillano, una figura charra

La Salamanca taurina mantiene una deuda impagable de reconocimiento a uno de sus paisanos. A Emilio Ortuño ‘Jumillano’, quien brilló en el toreo durante la pasada década de los 50. Fue la primera figura que surge en la provincia charra y al que su paisanaje jamás dio el trato y consideración que merece cal protagonizar una magnífica carrera, breve en el tiempo, pero colosal en calidad y éxitos por el grandioso torero serrano. Basta decir que unos atrás comenzó esta crítico a realizar numerosos reportajes  sobre su carrera en las páginas del viejo Tribuna de Salamanca y en muchos ambientes charros incluso pensaban que ¡era de Valladolid! cuando su vinculación con la vecina Pucela se deba ser el dueño del coso de esa capital. Pero de entonces ahí están reportajes en forma de dobletes de sus éxitos en la república azteca -con dos rabos en La México-, su rivalidad con Pedrés, o tantas tarde que dejó para el recuerdo.

De Emilio Ortuño ‘Jumillano’ ha quedado la huella de un torero grandioso marcado por una breve carrera que discurrió siempre en el sitio de las figuras. Únicamente le bastaron cuatro años de alternativa para dejar escrita una página de oro. Desde su retirada hasta hoy han transcurrido sesenta años, pero aún mantiene su porte elegante y sus andares cargados de torería. De figura de los años cincuenta al irrumpir en los ruedos con una fuerza tremenda formando histórica pareja novilleril con Pedrés, quienes pusieron varias tardes Las Ventas boca abajo y el resto de plazas de España. Entonces, al grito de ‘que bien torea Jumillano’, a la Fiesta le trajo una frescura que caló muy hondo. Al igual que continuó calando desde que toma la alternativa en agosto de 1952 hasta su retiro, cuatro años más tarde, en una carrera corta, pero interesantísima y siempre en primera línea. Con el sello de figura y compartiendo carteles con Ordóñez, Aparicio, Litri, César Girón, Luis Miguel, Rafael Ortega

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Señor de los ruedos y de la calle, a tan brillante trayectoria le falta redondearla en su tierra salmantina, quien no ha acabado de reconocerlo. La deuda a su figura está ahí y se debe solventar para quien acaparó la admiración de sus paisanos. Y es el momento para que, institucionalmente, la capital y provincia charra reconozcan a su primera gran figura del toreo. Al maestro Jumillano, quien inicio el camino glorioso que él vivió antes que nadie al llevar el nombre de Salamanca con todo el orgullo por las plazas de España, Francia y América. De esa América en la que fue un ídolo, sobre todo México, en la que llegó a cortar dos rabos en la Monumental y aún se reverencia solamente con recordar su nombre.

La biografía de Jumillano ha quedado escrita en un lugar puntero, siempre con el sello de su cuna salmantina. Por esa razón ahora toca devolver tanta gratitud a un charro universal, a un caballero que vivió con pasión su vida torera abrazado siempre al señorío.

 

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Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

8 comentarios en “Jumillano, una figura charra

  1. Cierto que al señor Emilio Jumillano no ha dejado de lado. Antes siempre lo saludaba en los toros de San Miguel de Valero, que es su pueblo y donde departía con la gente. Es un gran torero, orgullo de la sierra de Francia y de toda Salamanca.

  2. Yo lo conocí en Marbella veraneando en Marbella, fueron varios veranos y es un verdadero señor, ameno en la conversación y nada protagonista a pesar del » castigo» a que le sometíamos los aficionados a los toros.
    La cuadrilla hacíamos todos los días él paseíllos desde donde nos encontrábamos al Chiringuito de la urbanización.
    Me ha quedado un grato recuerdo de su persona y aunque le he visto de lejos alguna vez en la plaza de Salamanca a la que me gusta asistir en Septiembre, espero coincidir con él personalmente.

  3. Emilio fue para Santiago Martín la luz de la gloria pretendida por El Viti cuando Jumillano aparecia por Vitigudino con su cadillac y su porte de torero cuando Santiago queria ser como el.

  4. Me gustaria conocer a jumillano ya que mi padre es primo suyo de san miguel de valero hijo de antonia sanchez y mi padre se llama Santiago garcia sanches. Saludos

  5. Para un torero para la historia de san miguel de valero ,que ha escrito paginas en la tauromaquia por todo su arte y buen hacer. Saludos de santiago garcia sanchez. De salamanca hijo de antonia sanchez iglesias de san miguel de valero y tia de jumillano , saludos

  6. Hace un par de meses llegue a un hotel em Mexico DF.
    Vi un anuncio que decía tertulia taurina y me asomé, vi que todos eran como de 80 años y yo con mis 72 me consideré un chaval y me invitaron a entrar.
    Estuvo interesante pero para mi y conociendo a Jumillano mas

    Un viejito de más de 80 años dijo que ni Manolo Martínez ni ningún otro español, sino Emilio jumillano había sido el que mejor había toreado en La Mexico.
    Así que D. Emilio cuando nos veamos en ferias se lo confirmaré
    Desde Guatemala un saludo Paquito

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