Zúñiga (hijo) tropieza en la soberbia

Cuanto más grandes somos en humildad, tanto más cerca estamos de la grandeza. 

Hace dos semanas, cuando aún mostraba el calendario de este mes septiembre sus primeras hojas, analicé en un artículo (http://www.glorietadigital.es/2019/09/06/el-pilar-una-feria-de-viejas-glorias/) los carteles de la próxima Feria del Pilar. Fue un artículo escrito con la libertad que siempre he aireado en esta profesión, sin cortapisas, pero con el respeto que guardo al viejo oficio de periodista y explicando punto por punto qué me gustaba y qué no de las diferentes combinaciones mañas.

Lo plasmé desde la perspectiva de conocer muy bien Zaragoza y su ambiente taurino, después de presenciar decenas de festejos en su plaza de La Misericordia, de haber dado varias conferencias en peñas y asociaciones taurinas de la propia Zaragoza y del resto de Aragón. Porque desde la primera vez que fue a Zaragoza, en la ya lejana Feria de San Jorge de 1986, siendo aún un chaval, ya nunca dejé de acudir a esa bendita ciudad.

Por esa razón, con la experiencia y el conocimiento de la Tauromaquia, tengo opinión propia para juzgar unos carteles, aunque a una parte del taurinismo andante y al ‘sistema’, inmersos tantas veces en un mundo sumido en el oscurantismo, le siga molestando que aún quede gente que vaya por libre y sea independiente. Gente a la que no pueden manipular. Y que pierdan los papeles cuando han sido criticados por algo que, a tenor de uno, no está bien; como ocurrió siempre que el periodismo tuvo una prensa libre. Al igual que los analistas políticos critican al Gobierno; o los del fútbol, pongamos un ejemplo, la gestión de Florentino Pérez, la de Zinade o un mal momento del Barcelona. Eso es periodismo, siempre que se haga con garantías y por tanto esa critica tenga un fin constructivo. Y servidor lo practica en esta página llamada Glorieta Digital que, por más que pese a unos cuantos, llega a todos los aficionados y, la mayoría de sus artículos, suman muchas miles de visitas, cifras que son públicas para todo aquel que quiera verlas.

Vaya por delante que en este viejo y noble oficio también es fácil equivocarse (el artículo de Zaragoza no es el caso, porque lo ratifico) y de hecho a todos nos ha ocurrido en alguna o varias ocasiones, pero ahí está la virtud de saber pedir disculpas para rectificar, de ir con la mano por delante y con humildad, que es la mejor compañera de viaje en esta vida. Además, es entendible que cuando haya critica la parte contraria trate de demostrar que se esté equivocado y ellos tengan razón, que eso es señorío. Pero mal vamos, cuando la defensa se basa en el arerbato de soberbia y la mentira para buscar el desprestigio, como ha hecho el señor Zúñiga (hijo) en un tuitter insultante y que directamente lo retrata.

Quien me conoce sabe cómo soy y en esa primera parte del mensaje, el señor Zúñiga (hijo) decanta que la tolerancia tampoco va con él, de hecho ya ha tenido más problemas, alguno muy serio, como hace unos años en Gijón por sus ataques donde tuvo que achantarse y rectificar para que no le rescindieran la explotación de la plaza del Bibio. Por eso es muy triste que sus invenciones lleguen hasta este nivel, tan impropio de esta sociedad y de un arte que representa, como el taurino, que enarbola la cultura y el respeto. E insisto quien me conoce saber cómo soy.

Al igual que fabula al escribir entre líneas con lo ‘coger’, refiriéndose a sobrecogedor y, ante esa calumnia y falsedad, le indico que  he vivido de mi trabajo; bien cuando he estado contratado por medios de comunicación o en otras épocas de la obra literaria que he producido y ya que supera las treintena de libros de diferentes disciplinas. Y además nunca he dejado de escribir de toros, con una decena de libros publicados sobre esa temática –biografía, ensayo…-, pero también de fútbol, de trenes, de viajes, sin olvidar varias novelas. Siempre viviendo exclusivamente de mi trabajo, en unas épocas mejor y en otras con más estrecheces, pero con la decencia por bandera y la libertad de reflejar lo que siento, sin darle importancia nunca al dinero. También he de decirle al señor Zúñiga (hijo), cuando dice con esa rechifla que tengo varios Premios Nobel de Literatura que busque en la wikipedia y verá como en mis vitrinas hay importantes galardones de periodismo y de literatura.

¡Qué daño hace a la Fiesta estas actitudes y formas impropias de una Fiesta culta! ¿Imaginan que a los deportivos le hacen esto? ¿O a los de política? Es triste que en la Fiesta siga presenta la amenaza, o en esta caso la mofa y la mentira. Pero en fín, todo tiene una verdad y la realidad de todo es que este Zúñiga (hijo) desde que llegó una guerra familiar nunca me perdonó que fuera y siga siendo amigo de su padre, ese viejo luchador de todos los caminos del toro que merece todos los respectos llamado Carlos Zúñiga, a quien arrebató del trono ya en la vejez. Y ojo que entre padres, hijos y hermanos no metas la mano, pero fui y seré amigo del viejo Zúñiga, taurino de siempre con un comportamiento ejemplar en los buenos y malos momentos.

Y al igual que empecé le digo a este personaje que Cuanto más grandes somos en humildad, tanto más cerca estamos de la grandeza.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

19 comentarios en “Zúñiga (hijo) tropieza en la soberbia

  1. Leída la crónica de Cañamero de la que se puede discrepar, está escrita desde el máximo respeto cosa que no ocurre con la respuesta de Zúñiga que es zafia, grosera y de una persona carente de educación. La prepotencia y chulería de ciertos taurinos hace más daño a la fiesta que tropecientos mil animalistas manifestándose a la puerta de las plazas. Y si encima tienen palmeras por razón de amistad ni te cuento

  2. grande Paco Cañamero, se puede decir mas alto, pero no mas claro.No se puede ser mas elegante ni decir mejor las cosas, los q te conocemos sabemos como eres, un gran profesional, un gran aficionado y sobre todo un gran, gran tipo. Grande paco, muy grande.

  3. Es que los carteles de este año en Zaragoza y desde hace muchos años, consiste en si quieres lentejas las comes y sino las dejas… No hay revelaciones, ni en cuanto ganadería ni a toreros….. Juan leal, Chaves, no sé combinaciones distintas. Yo entendido lo he entendido a la primera… Si el señor este no lo entiende, no hay peor ciego que el que no quiere ver….

  4. No te cuento la enganchada que tuve en Medina por devolverles un toro, si es ahora van a la cárcel con una veterinaria como barriobajeros los dos

  5. Parece que este señor que acusa de «coger» lo mismo está muy familiarizado con el verbo «soltar». De otra manera no me explico la entrevista que le hacen en este portal taurino – que como todos los portales viven de la publicidad que toreros y empresarios pagan- donde el periodista, libre de cualquier pacto con el empresario por las preguntas que le hace ( seguro que no es pactada, libreme Dios de creer eso) elogia tanto los carteles de Zaragoza que solo le ha faltado decir: «¡Menos mal que Roca Rey ha cortado la temporada porque así no le ha quitado el sitio a ninguno. Has puesto a los mejores, sí, sí, sí… Monstruo que eres un mostruo de empresario!»
    Señores, no están ni Aguado, ni Ferrera, ni Emilio de Justo ni Ureña… Y como una tiene su corazoncito, tampoco López Chaves después de haber triunfado alli.
    Este «aprendiz» de empresario se cree que los aficionados somos tontos.
    Qué se puede esperar de alguien que mordió la mano de quien le dio de comer…

  6. Paco, pero si todos los buenos aficionados(cada vez menos,por desgracia)sabemos que el cáncer actual de la fiesta está en estos HIJOS EMPRESARIOS MAFIOSETES Y SEUDO PERIODISTAS FIGURONRES que los complacen con una palmadita.Si sólo fuera en Zaragoza ,Salamanca,Valladolid etc,etc….bueno en casi todas las ferias GOBERNADAS POR ESTOS CUATRO HIJOS MAFIOSETES,ellos si son noveles,pero de la DESGRACIA ACTUAL DE LA FIESTA.

  7. Como en Zaragoza no arriesga un duro (para eso hay un socio capitalista no taurino) ¿pudiera ser que se arregle en sus plazas -Zamora, Gijón, etc- con esos toreros y luego en Zaragoza los honorarios se multiplican, ya que paga otro que no sabe nada de lo aquí expuesto? Investiguen esta opción y encontrarán porqué los carteles son sota, caballo y rey en todas sus plazas.

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