¡Cuando El Viti salvó Las Ventas!

En algún rincón de los archivos de la Comunidad de Madrid heredados de la antigua Diputación Provincial debe estar celosamente guardado un curioso anteproyecto que, afortunadamente, no prosperó. Se trata de una idea desarrollada a mediados de la pasada década de los sesenta que tenía la finalidad de derribar la plaza de Las Ventas para construir otra nueva en la carretera de Alcalá de Henares –cerca del aeropuerto de Barajas- que murió en el camino gracias a la gestión de Santiago Martín ‘El Viti’.

Por entonces la plaza de Las Ventas se quedaba pequeña ante la demanda de aficionados. Los días de la feria con menos corridas que ahora se llenaban, pero sobre todo la mayoría de los domingos de la temporada sus tendidos ofrecían magníficas entradas y en muchas ocasiones estaban completamente llenos. Sí, en domingos de agosto, por ejemplo, algo que en la actualidad es impensable y antes era normal. Por esa razón desde la Diputación madrileña se estudió la posibilidad de construir una mega-plaza y así poder satisfacer tanta demanda y de paso recaudar más cantidad para las obras sociales que cubrían con los dineros procedentes de Las Ventas. A ello también se sumaba que la empresa de la plaza tenía un contrato antiguo, que no se había actualizado y apenas reportaba beneficio alguno a la propiedad.

La solución que se les ocurrió era promover la mencionada mega plaza, gracias a un gran proyecto que había sido avalado por Luis Miguel Dominguín, junto al Marqués de la Florida, excelente aficionado y que poco más tarde promovió la plaza de Las Palmas de Gran Canaria. Junto a ellos también estaba Agustín Roig, un constructor muy vinculado al franquismo que se acaudaló levantando bloques de viviendas sociales del Sindicato y que era íntimo amigo de Luis Dominguín.

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Corría el año 1966 y don Leopoldo Matos, a la sazón vicepresidente de la Diputación de Madrid, extraordinario político y personaje de enorme trascendencia en esa época, además de un apasionado vitista, cita a comer al maestro Santiago Martín –consolidado como figura- en un conocido restaurante de Madrid. Al almuerzo asiste también Florentino Díaz Flores, apoderado del torero y el presidente de la Diputación Provincial, dueña de la plaza de toros de Las Ventas. La comida discurre entre la amenidad y apasionada tertulia taurina, hasta que ya al final, don Leopoldo Matos, se dirige a El Viti y le dice:

-Santiago, te queríamos comentar un anteproyecto que tenemos para construir una nueva plaza y de esa manera poder dar un servicio eficiente y después derribar Las Ventas. Para ver cuál es tu opinión.

El corazón del maestro de Vitigudino da un vuelco al escuchar esas palabras, sin acabar de dar fe a ellas y al parecerle algo verdaderamente inexplicable. Porque no era de recibo acabar con ese precioso monumental inmueble cuando únicamente tenía treinta y cinco años de vida. Con esa plaza de Las Ventas que era la cátedra del toreo y escenario de página de oro en la Fiesta; la misma que había visto consolidar a Santiago Martín ‘El Viti’ para convertirlo en protagonista de una época del toreo. En aquellos sesenta que fue una de las épocas de oro de la Tauromaquia y en la que el de Vitigudino rubricaba su leyenda de grandioso torero en la que dejó su paso por la Fiesta en un pedestal de oro.

Las palabras del maestro, con argumentos y basadas en la realidad, convencieron al presidente de la Diputación y a don Leopoldo Matos sin fisura alguna. Porque desde ese instante dieron un giro total al anteproyecto, que quedó ya sin validez.

– Por cierto, Santiago, ¿Te ha hablado de todo esto Domingo Ortega? Es que también hemos hablado con él y nos ha dicho lo mismo que tu. –Le pregunta Leopoldo Matos más tarde-.

No. Con el maestro Domingo Ortega toreé un festival en Toledo y ahora hace ya un tiempo que no hablo con él.

Afortunadamente y gracias a la gestión oportuna y determinante de Santiago Martín ‘El Viti’ el citado anteproyecto queda sin vida. Porque de haber prosperado hoy nos estaríamos tirando del pelo ante la que hubiera sido una perdida irreparable del patrimonio taurino, cultural, artístico y monumental. Al igual que ocurrió años más tarde con El Chofre de San Sebastián, cuyas lágrimas por su desaparición aún no se han secado.

Y de forma feliz Las Ventas continuó su vida para honrar a la Tauromaquia y a la ciudad de Madrid, de la que es un símbolo. Meses después a la empresa de Jardón y Stuyck se le actualizó el arrendamiento y ese coso quedó ya para siempre convertido en el escaparate del toreo para seguir siendo escenario de momentos que llenan de vida y alimentan a la Tauromaquia.

Hoy, medio siglo después, de nuevo se agradece a Santiago Martín ‘El Viti’ tanto bueno como hizo y hacer por la Fiesta. Algo que sigue vivo, porque treinta y siete años de su retirada sus hechos están ahí para defender la Tauromaquia, también sus palabras y las felices consecuencias que tienen. Pero sobre todo la plaza de Las Ventas sigue ahí gracias a su oportuna gestión para matar el anteproyecto de su derribo.

SANTIAGO MARTÍN "EL VITI" ES SACADO A HOMBROS DE LAS VENTAS TRAS SU TRIUNFO EN LA CORRIDA DE LA FERIA DE SAN ISIDRO.

 

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

Un comentario en “¡Cuando El Viti salvó Las Ventas!

  1. Si Don. Santiago Martín el » VITI» fue entre otros,como Andrés Vázquez T0rer0s queridos en Madrid,en este caso D. Santiago realizó la mejor Faena hecha en la MONUMENTAL DE MADRID. en la historia del Toreo,doy gracias a Dios que aquellos Seres.tuvieron la buena fe y el sentido común de dar por bueno las respuestas de nuestra gran Figura del toreo de todos los tiempos. Esta plaza es tan bonita que tiene que permanecer toda la vida aunque solo fuese como Museo por todo lo acontecido en la misma.

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