Un descanso para ‘los coloquios más canallas’

Después de una década ininterrumpida en escena, en esta ocasión no se celebrarán los ‘coloquios más canallas’ de la feria taurina. Descansamos, sencillamente. No se trata de un adiós definitivo, que nadie lo piense, ni celebre el RIP, que nada de eso será. Se trata solamente de un alto en el camino para regresar en 2017 con más ganas de seguir siendo un aliciente de las noches taurinas de ferias. De hablar de toros. De la Fiesta que no une.

De por sí era necesario un parón y es cierto que el año pasado el local no era ni mucho menos el más apropiado -sumado a la nula seriedad de algún patrocinador-, pero hay un hecho más importante. La elaboración durante estos últimos meses de un trabajo, que el 5 de octubre verá la luz y en el que he puesto mucho interés, ha impedido estar pendiente estas últimas semanas de organizar un coloquio digno y de altura. De buscar patrocinios y todo lo necesario para estar a la altura. A ello se suma que Carlos Mateos también ha estado todo el verano ausente por motivos laborales, sin tiempo para sacar adelante el proyecto.

Echaremos de menos esas noches en las que durante años hemos llenado salas, creado debates, levantado polémica si se presentaba la ocasión, pero sobre todo hemos contribuido a engrandecer la Feria Taurina de Salamanca para que la llama taurina siguiera alumbrando. Dará pena por no estar con tantos amigos fieles que nunca faltaban a la cita, pero pronto volveremos a reencontrarnos.

Echaremos de menos las noches de ‘los coloquios más canallas’, aunque  solamente en estos díasn. No se acaba la vida, recuerdo que el maestro Alfonso Navalón un año –creo que en 1997- también decidió hacer un alto en el camino y a la edición siguiente reapareció con más fuerza que nunca. Aquí ocurrirá la mismo.

Disculpas a nuestros fieles seguidores por no estar, pero el próximo septiembre llegará y con ellos la reaparición de los ‘los coloquios más canallas’. Hasta entonces.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

12 thoughts on “Un descanso para ‘los coloquios más canallas’

  1. Una pena Paco porque nos sentiamos como en casa, era como haber ido a la plaza. Pero bueno dicen que lo bueno siempre se hace esperar. Asiesque hasta el año que viene Maestro. Saludos para tí y para Carlos Mateos.

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