El mal ejemplo de Castellón

Clarea el horizonte de una nueva temporada y ya tenemos sobre la mesa varias ferias en su organización. La de Castellón –primer gran ciclo del año-, con los nombres en la calle y a falta de confirmación oficial de la cartelería tiene a los de siempre. Con la excepción de Roca Rey y los dos locales es más de lo mismo y con el gravísimo añadido que se pierde la novillada y por tanto se mata la raíz del futuro. Tampoco se programa ya la llamada corrida dura, siempre habitual en esa plaza levantina, para lidiarse cuatro corridas de la misma sangre –Fuente Ymbro, García Jiménez, Garcigrande y Juan Pedro- aferrados siempre a la llamada ‘moda Domecq’. Y lo hacen mirando de lado a la realidad en los tiempos que se exige variedad y por tanto emoción lejos de la habitual rutina. Pero las empresas siguen mirando para otro lado y Castellón es el primer ejemplo. De ello lo más triste, insisto, es perder la novillada, algo que por ley debería estar en todas las ferias y ahí los colectivos taurinos deben ser firmes. ¿Por qué no da la cara en ello la Fundación Toro de Lidia? Si dicen venir a ayudar para defender y engrandecer la Fiesta –así lo anuncian en las cuentas del homenaje a Víctor Barrio en Valladolid presentadas hoy- uno de los puntos principales en ese, no estar al estar solamente al servicio de las figuras.

Y con Valencia, Sevilla ya muy adelantados, también los teléfonos de los despachos de Las Ventas echan humo en esta semana de contrataciones para ver qué da de sí el nuevo cambio en La Moncloa del toreo. De momento, Simón Casas, ha aprovechado el invierno para hablar con todos los frentes de aficionados de Madrid y explicarle, afín a la locuacidad que hace gala, su proyecto. Esperemos que sea fiel a su palabra y no haga como hace dos años en Granada, que los dejó tirados con varios años de contrato por delante y aún lo están buscando. O como en su cargo en FIT. Pero de momento esperemos acontecimientos positivos para ver cómo será la campaña del cambio donde debe exigirle a las figuras que den la cara frente al toro de Madrid y darle su sitio destacado e importante a esos grandes toreros a lo que no le dan el lugar que se han ganado y también oportunidades reales para otros más modestos.

Y mientras esperamos la gran temporada española cada fín de semana estamos pendientes de las noticias venidas de América. De la información procedente del otro lado del charco que llega gracias a las nuevas tecnologías y las redes sociales ¡benditas sean! porque han servido para ponerle cara a la realidad, aunque parte de la prensa mire para otro lado más pendiente de cantar los triunfalismo del ‘sistema’ que de estar el servicio del aficionado.

De América, ya con mucha campaña recorrida, hay que volver a insistir en un aspecto doloroso. Se trata del de varias figuras españolas que se están cargando la América taurina, sobre todo Colombia con la exigencia de los toritos de Ernesto Gutiérrez. Y es que la actual Colombia está tocada por el menosprecio al toro, que nada tiene con el de siempre, porque aunque ese amable país siempre fue torerista se respetó al toro y se lidió a modo con la exigencia y sin faltar al público. Nunca se alcanzaron los extremos tan bajos del actual, por eso guardo temores de que las figuras españoles agüen la deseada recuperación de la Santa María de Bogotá -¡por la que tanto se ha luchado!- con esas ‘manchas negras’ que van y vienen por las arenas. Sobre todo El Juli, que no se cansa de abusar del toro chico, con los susodichos ‘ernestosgutiérrez’

Y mientras, aquí en España, lo premian con la medalla de Oro a las Bellas Artes dejando en el tintero a un montón de grandiosos toreros olvidados –Gregorio Sánchez, Pedrés, Julio Aparicio, Jaime Ostos, Andrés Vázquez, Ángel Teruel, Curro Vázquez, Ortega Cano, Juan Mora…-. Galardonan con tal alta distinción al Juli, el torero que más ha movido los corrales, a quien menos gestas ha hecho –apenas se ha salido de su circuito, que tan buen resultado le da- y a quien ha abusado del toro chico más que nadie, además de tanta vulgarización, sin olvidar que pasará a la historia por prostituir la sagrada suerte suprema en esos horrorosos ‘julipies’.

Al hilo de América y su actual toro, no podemos obviar a Morante de la Puebla, un torero grandioso y que tantas veces nos ha conmovido del que se han hartado a cantarle su reciente faenón en La México. Y si es cierto que fue una cumbre tampoco debemos olvidemos el toro que tuvo delante. Eso es lo primero que debemos ver, porque ese toro que cuajó es impropio de anunciarse en una corrida y sí más apto para un festival sin picadores. Y las cosas son así y así se cuentan.

SEV04. SEVILLA 01/05/09.- La sombra del torero ibicenco Antonio Ferrera, en el burladero, en el momento de entrar a matar a su segundo toro en la corrida de la Feria de Abril celebrada hoy en la Maestranza de Sevilla, en la que ha compartido cartel con los diestros Mat’as Tejela y Salvador Vega y con toros de la ganader’a de Fuente Ymbro. EFE/EDUARDO ABAD ESPA„A-TOROS-FERIA
SEV04. SEVILLA 01/05/09.- La sombra del torero ibicenco Antonio Ferrera, en el burladero, en el momento de entrar a matar a su segundo toro en la corrida de la Feria de Abril celebrada hoy en la Maestranza de Sevilla, en la que ha compartido cartel con los diestros Mat’as Tejela y Salvador Vega y con toros de la ganader’a de Fuente Ymbro. EFE/EDUARDO ABAD ESPA„A-TOROS-FERIA

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

Un comentario en “El mal ejemplo de Castellón

  1. Paco, Paco, algunas veces hay que pensar en las plazas donde se lidian los toros
    en américa y sobre todo en Mexico hay plazas entre 2500 y 3000 metros sobre el nivel del mar.
    en esas plazas el toro no puede ser de mas de 450 kgs pues no aguantan la lidia pues el oxigeno falta y los 20 minutos de la lidia no los podrian cumplir con el toro que se lidia en españa.
    por eso Morante en la Mexico toreó Reses que como tu dices son de plaza de pueblo en España. pero no es lo mismo una lidia a 500 metros de altura o nivel del mar que en la México.
    ya veras las fotos que te voy a enviar de mi periplo de la próxima semana, todas plazas entre 2000 a 2500 metros de altura.
    en Acho los de Garcigrande dieron buen juego porque Acho está a Nivel del mar, pero mas arriba hay que quitarle 100 kgs para que den juego. abrazos y buen frio como me dijo ayer Noa

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