¡Frenen la caída de Bilbao!

La lámpara de la nueva temporada está a punto de comenzar a lucir. Inmersos aún en el feliz momento de la recuperación de Bogotá –¡que no estropeen las figuras españolas con los toritos de Ernesto Gutiérrez lo que tanto ha costado!- y en la parte opuesta el hundimiento de La México, en el solar ibérico comienzan a trazarse los perfiles de diferentes ferias. Entre el goteo de noticias de estas primeras semanas del año recientemente se dio a conocer los nombre de las ganaderías que lidiarán en las llamadas ‘Corridas Generales’ de Bilbao -El Puerto, Garcigrande, Victorino, Torrestrella, Jandilla, Miura, Victoriano del Río y Alcurrucén-, desconociéndose aún si habrá novillada.

Correcto que Bilbao madrugue en la ilusión de una nueva feria, pero sin embargo llama la atención que no sean capaces de poner medios, ni tengan prisa para detener la caída de esa plaza, que desde hace tiempo ya no brilla con la luz del prestigio. Para frenar la deserción masiva de aficionados que vive esa tierra de tanta tradición en la última década.

Ahora tiene el añadido cruel que traerá la caída de la programación la novillada, más con la importancia histórica de esa plaza de Vista Alegre para promover festejos menores. No olvidemos que, incluso, durante muchos años tuvo dos empresas, la gerencia de Chopera para la feria agosteña y otra para el resto de temporadas que, muchas veces la lideró José Cruz y fomentó tal número de novilladas que de allí salieron lanzados los Manzanares, José Luis Galloso, El Niño de la Capea, Julio Robles, Raúl Aranda… 14401744252017

                      Javier Aresti, un verdadero culpable de la gran caída de Bilbao.

Bilbao tiene sus culpables de esta caída a los infiernos. Claro que los tiene y apunten estos dos nombres: el acaudalado Javier Aresti y el antiguo sindicalista Juan Manuel Delgado, quien en la época del alcalde Gorordo comenzó a ascender socialmente. Ambos, amantes de figurar y sacar pecho en numerosas ferias de postín –además de la respectiva entrevista en la televisión- son los responsables de no poner freno a la caída de esa plaza. Culpables de ver cada día más ‘azul’ de las butacas y menos público, mientras el prestigio de Vista Alegre cae a pasos agigantados. Ellos tienen la culpa y no otros de no haber puesto en marcha medidas de choque y un reajuste general en la organización, como la promoción para los jóvenes o rebajar el precio de las entradas –que en Bilbao ir a los toros es un artículo de gran lujo-. Este año todo apunta a que las ‘Corridas Generales’ serán otra continuación de la nefasta gestión. Y con el agravante de poner en peligro la novillada, porque si Bilbao pierde esos festejos que gozaron de tanta tradición es la señal de que el propio sistema está matando el futuro, pero sobre todo de que ella capital vizcaína está entrando en una agonía que, si no se remedia, lo llevará a la muerte. Y todo por culpa de los taurinos que le están dejando en bandeja de plaza a los enemigos de España y de la Fiesta para que campen.

Aún hay tiempo de que esa afición se una y sea capaz de poner un paracaídas que frene la inmediata ruina para que llegue gente más sensata y con ganas de de recuperar el esplendor. En vez de los actuales, quienes cargan sobre sus espaldas con el peso del fracaso.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

Un comentario en “¡Frenen la caída de Bilbao!

  1. Todavía recuerdo hace 15 , 20 años cuando era imposible encontrar localidades entre semana en Bilbao, quedaba algo para el fin de semana, ahora media entrada casi todos los días.
    Yo echo en falta a un gran hombre que entraba por el callejón saludando a todas las barreras casi una a una, eran sus clientes a los que Manolo chopera cuidaba.
    Hoy en día entra su vástago Pablo haciendo el mismo recorrido con la cara alta sin mirar al tendido, se que es un pequeño detalles, pero es uno más que añadir a la nefasta gestión de Bilbao los últimos años, curiosamente desde el fallecimiento d don Manuel

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