Cuando hablan las miradas

Hay miradas que hablan y despiertan sentimientos. Miradas que son el espejo del alma y el corazón, expresivas y sencillas, con esa infinita definición que alberga la humildad, el tesoro más grande de una persona. El mismo que se refleja a la perfección en esta foto de Damaso (sin acento) y Juan. De dos maestros y sobre todo dos hombres de una dimensión colosal. ¡Qué traerían entre manos o qué recuerdos afloraría de las muchas tardes que compartieron cartel! Es lo menos, lo importante y lo verdadero es la fuerza de la sinceridad, la grandeza de la humildad y el orgullo de dos hombres tan grandes que nacieron para dignificar el toreo. Gloria eterna al gran Damaso; larga vida a Juan Mora para seguir iluminándonos con su torería.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas largas juntando letras llevo recorrido mucho camino y ya se divisa la bandera ajedrezada del final del camino. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo (que es mucho). He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición, tanto en medio locales, como regionales y nacionales; además de conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril y si estoy a gusto en una buena tertulia regada con un tinto me olvido del móvil. Soy enemigo del ego y de los trepas, que tanto los he sufrido. Llevo escrito treinta y nueve libros y también he plantado árboles. Un mal día le puse los cuernos a mi profesión para entrar en política y fue el mayor error de todos los cometidos en mi vida, al encontrar un mundo de traiciones, puñaladas por la espalda y falsedades que acabó convertido en un infierno hasta el punto que casi me cuesta la vida. Aunque esa es otra historia.

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