Los viejos caballos del tiovivo

A Pío Baroja le gustaba el ayer. Prefería los viejos caballitos de su infancia a las modernidades de su vejez con los intermitentes juego de luces y los sonidos estridentes. Era más feliz con los recuerdos añejos que llenaban de luz su alegría infantil que la algarabía de la madurez, por lo que escribió una bella pieza literaria titulada: “Elogio de los viejos caballos del tiovivo”.

Esta tarde, de asfixiante calor y sol otoñal que madura los membrillos, la gente disfrutó en La Glorieta, digo la gente, no el aficionado, aunque esta es una especie ‘rara avis’ en esos tiempos donde se busca más la cantidad que la calidad. El número por encima de las letras y eso que un arte jamás se debe medir por números. Porque el arte es fruto de la inspiración y la inspiración está en las antípodas de las matemáticas y la ciencia.

No quiero decir -¡válgame el señor!- con esto que en esta primera corrida de la feria no hubiera inspiración, que la hubo y en buenas dosis por parte de Ferrera y de Talavante. No, me refiero a este torito comercial lidiado ayer que se ha impuesto y jamás puede llenar a quien se diga aficionado. Sencillamente por su falta de codicia, de brío y por las fuerzas tan justas con esas embestidas tan cansinas. Esas embestidas que ahora, en el toreo moderno, tanto sirven para las ‘obras de arte’, que dicen los taurinos y hacen las llamadas figuras de hoy, algo además adornado con la solemne estupidez que ahora se torea mejor que nunca. Claro lo dicen en un desconocimiento total de la historia. Y también con tremenda ignorancia de lo que es casta en un toro bravo, hoy desaparecida para dar paso a estos semovientes al servicio de las figuras.

Y como esto son lentejas… y además ahora hay una crítica consentidora y aplaudidora, en su mayoría, con esa ‘nueva’ Fiesta, arrinconando en la oscuridad a quien no comulga con ellos para llamarlo derrotista, vaya por delante que ayer volví a descubrirme ante el nuevo Ferrera, el del poso y la torería. El del sabor añejo y que ha llegado con sus formas barrocas e incluso un tanto abelmontadas. No firmó, desde luego, su mejor tarde de esta temporada, pero si regaló la tarjeta de visita y además ahora como lo tiene todo a su favor se encontró con un público cariñoso y condescendiente con lo que hacía, que dicho sea de paso mucho fue bueno y torerísimo.

El primero de Talavante, del ‘Tala’ que dicen sus seguidores, fue un manso de libro que pronto buscó las querencias de toriles y de allí ya no salió. Eran tan manso que si le abren la puerta emprende a trote limpio el camino de la finca Zarzocillo. Allí, bajo la meseta de toriles, el de Badajoz se lo quitó del medio en cuanto pudo y tan contentos. Con otra bala en la recámara salió a su segundo, un toro con eso que ahora llaman ‘dulzura’ –ay qué joderse qué definición par aun animal anunciado como bravo- y aunque le faltó codicia al principio, tras el picotazo en el caballo se aplomó y rápido lo comprobó el matador con un vistoso quite por chicuelinas rematado por una gaonera. Ya lo vio claro y tras el brindis al público comenzó su trasteo con estatuarios tan firmes que parecía un ciprés plantado en las arenas. Fue el inicio de una bellísima faena fundiendo su arte con la pasión mientras se lucía en una serie de naturales y más aún cuando bordó el toreo sobre la diestra con muletazos ralentizados y que se paladeaban desde el principio al final. Más todavía un pase de pecho que fue una obra de arte. Un cartel de toros y previo a un espadazo que le valió las dos orejas.

Cayetano ayer solamente vino a sumar. Se olvidó de las letras y sumó para su cuenta corriente, no para la afición. A su primero lo masacró en varas y ahí lo más importante fue la brega de Iván García, de un torerazo que se está haciendo la máxima figura de los hombres de plata y por si solo es un espectáculo. Porque en el segundo del lote del rondeño puso dos pares de banderillas colosales, cuadrándose en la cara para clavar en todo lo alto. Dos pares que se llevarán los premios del ciclo, porque fueron un lujo. Como ahora mismo es un lujo este Iván García, que dignifica la Fiesta con la grandeza de su capote y banderillas.

Y como ven sí hubo cosas buenas. Pero hago mía esa pieza de Pío Baroja y también prefiero los viejos caballos del tiovivo.

                                            FICHA DE LA CORRIDA

 

Toros de Hnos. García Jiménez. Justos de presencia, mansos en general excepto el 5º, con gran fondo de nobleza.

Antonio Ferrera: Oreja y oreja.

Alejandro Talavante: Ovación con saludos y dos orejas.

Cayetano: Silencio y palmas.

Cuadrillas: Iván García tuvo una completísima tarde. Bregó con maestría al tercero y se desmonteró en el sexto tras colocar dos grandes pares.

Entrada: Más de media plaza.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

3 comentarios en “Los viejos caballos del tiovivo

  1. 1º. Toros impresentables, los tres primeros y los tres segundos pasables.
    2º. Ni dulce ni gaitas corrida mansa de libro.
    3º. No hubo suerte de varas. Sangraron más por la divisa que por los puyazos.
    4º. Precios fuera del alcance de los aficionados.
    5º. Cayetano con valor pero sin técnica ni nada de nada.
    6º. Ferrera regular.
    7º Talavante sin sentirse.

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