Carlos Mateos, un Petronio del siglo XXI

Carlos Mateos disfruta del descanso del guerrero después del enorme éxito que ha significado un año más su gran obra, el Fin de Año Universitario, la conocida nochevieja universitaria. Ahora, recibe elogios y parabienes, al igual que ocurre con los generales que regresan triunfantes del campo de batalla para que le llenen la pechera de medallas. Atrás queda un largo trabajo, miles de horas en el despacho, infinidad de viajes… para que la gran cita haya sido una realidad con el éxito alzado en los estandartes de su talento. Cuando gracias a él, su querida Salamanca, ha sido noticia en los telediarios y principales medios de comunicación nacionales mostrando la alegría de los universitarios en su noche más especial, con la algarabía de la juventud. ¡Que emoción ver tantos miles de muchachos disfrutando! Y ahí, Carlos, con su mano izquierda, sus formas diplomáticas y ese talante innato que lo convierte en una persona especial supo sacar adelante el mayor festejo que acoge la monumental Salamanca. Ese Fin de Año Universitario que ya es otro símbolo de esta tierra y del que me alegra enormemente que su éxito sea el de Carlos Mateos, por su constancia de sol a sol y de luna a luna, para que todo salgan perfecto y las piezas de su particular puzle encajen con la precisión de un reloj suizo.

Ha pasado mucho tiempo, cerca de dos décadas, desde que un inquieto estudiante de periodismo llegó de becario a la redacción de la vieja Tribuna de Salamanca destilando desde el primer momento talento y sabiduría mientras se bebía la vida a sorbos. Como un potro desbocado empalmaba la noche con el día y ya tenía su alma creativa con el don de la genialidad. Porque aquel muchacho que ya escribía como los demás soñamos y no perdía una noche para irse de jarana, con una pícara mirada que dejaba ver su bondad, junto a un corazón que latía generosidad, nos ganó a todos. Y sin saber aún cómo enseguida se hizo mi amigo y acabó siendo un hermano que me salió ya de talludo, naciendo a su lado infinidad de proyectos, montón de presentaciones de libros, conferencias… siempre con el respeto en su elegante existencia.

Hoy, lejanos ya aquellos tiempos, peinando las primeras canas, con aires de Lord y aspecto de un Petronio del siglo XXI, se ha convertido en un hombre triunfador y eso que en esta Salamanca, quien goza de talento, debe saber regatear las cornadas. Como quien le pide dinero para que en ‘periódico’ no salga la otra cara de la moneda regodeándose de la basura que queda en la Plaza Mayor nada más acabar la fiesta. Y eso que el poco de finalizar ya brillaban sus baldosas como una patena. Pero ese es otro tributo de los triunfadores, aunque Carlos Mateos con su alma limpia y mirada sincera sabe tener temple y sabiduría para liberarse de esos gañafones de la envidia, que es el agua de los mediocres.

Y ahora, en estas vísperas de Navidad, arropado por la mirada amorosa de Carmina, su madre y de Lucía, su guapísima mujer, Carlos ya traza los planos de la edición de 2019. Que será otro éxito, porque ese el camino de quien brilla con la luz de su talento.

 

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

3 comentarios en “Carlos Mateos, un Petronio del siglo XXI

  1. Gracias infinitas Paco por la parte que me toca ..tu formas parte de ese buen hacer porque has sido ejemplo ..compañero…amigo.. confidente y has llegado a rincones de su alma donde yo no podía llegar , estaré por siempre agradecida por llenar ese vacío que sin duda alguna vez ha sentido , lo se , que en alguna noche canalla te ha abierto su corazón …ese en el que todos guardamos los recuerdos que quedan grabados en el alma ..tu estarás por siempre en el suyo y en el mio.

  2. Que bien reflejas lo que pasa en Salamanca maestro cañamero …. Salamanca a la que quiero tanto a veces con ese tufo antiguo de la cateta que no la deja avanzar …

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