Diego Urdiales, un gran reserva del toreo

Entre la genialidad y lo sorprendente queda un largo camino que lo separa de la cantidad, o sea del número. Entonces surge el arte, que son los dictados del alma. Los que no tienen orden establecido y abren sus puertas a la inspiración. Lo decía Curro Romero, el arte nunca sabe de números. Y esa fe de la leyenda del Faraón de Camas ha encontrado en Diego Urdiales su verdadera respuesta. En el genial torero de Arnedo, que ilumina con los rayos de su pureza.

Diego Urdiales refleja la pureza, representando la verdadera senda por la que el aficionado se emociona en la plaza. Porque torear es lo que hace este menudo riojano, herrado con el sello de torero de aficionados. De quien lo sigue para huir de la cantidad como ha impuesto un sistema un tanto huérfano de toreros puros y que transmite que  bebe de las aguas más limpias de la torería. 

Urdiales, icono de la histórica afición de su tierra riojana, es un gran pilar en esta época de magníficos toreros que han volado tras la pandemia. Un gran reserva del toreo  que emociona por sus andares, por la manera de citar, de llevar al toro, de templar tras el embroque y siempre con el aura de su empaque. Por su concepción tan pura y ese elegancia natural que le dan el sello de torero de toreros y también de torero de aficionados, estandarte que luce como bandera de orgullo artístico.

Porque en esta época de tan buenos toreros que están emergiendo un lujo disfrutar con quien es  una ilusión de los aficionados. Con este Diego Urdiales, intérprete del toreo de verdad y que nunca muere. Porque la diferencia con el resto es que entre la genialidad y lo sorprendente queda el largo camino que los separa de la cantidad.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas largas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de colaborar en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril y si estoy a gusto en una buena tertulia regada con un tinto de Toro me olvido del móvil. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito treinta y nueve libros y también he plantado árboles. Un mal día le puse los cuernos a mi profesión para entrar en política y fue el mayor error de todos los cometidos en mi vida, al encontrar un mundo de traiciones, puñaladas por la espalda y falsedades que acabó convertido en un infierno hasta el punto que casi me cuesta la vida. Aunque esa es otra historia.

2 comentarios en “Diego Urdiales, un gran reserva del toreo

  1. En estos tiempos difíciles ilusiona de que manera ver la propuesta de un Alberto García (con sus luces y sombras).
    Cartelazo en Huesca el día del patrón San Lorenzo.
    Morante, Urdiales y de Justo.
    Espero que la propuesta llegue a buen puerto.

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