
El gran Limo, taurino con pedigrí del bueno, ha colgado los bártulos para dar la bienvenida a la jubilación. Lo hace después de ocupar el puesto de chófer y persona de máxima confianza, durante las dos últimas décadas, de José María Manzanares. Se retira después de recorrer millones de kilómetros por todas las carreteras de España, Francia y Portugal para que el torero estuviera siempre puntual e impoluto. Hoy, después de una vida intensa, cruza la bandera ajedrezada de su jubilación en la particular carretera de la vida.
Guardó un enorme aprecio a Limo, que pronto cristalizó en amistad, desde hace ya muchos años. Fue poco después de llegar a trabajar con Julio Robles, del que enseguida se convirtió en sus piernas y brazos, a raíz del trágico percance sufrido en Beziers que lo apartó de los ruedos. Con Robles, pronto, se hizo imprescindible y solamente con una mirada se entendía con él. Lo fue todo, chófer, acompañante, enfermero… Siempre de máxima confianza, porque Limo era un hombre reservado que siempre estuvo en su lugar sabiendo perfectamente la necesidad puntual del maestro y cuáles eran sus amigos.
Recuerdo la primera vez que hablé con Limo. Fue en Ciudad Rodrigo en una ocasión que trasladaba al maestro a una jornada de caza en La Paloma Baja, la finca extremeña que hacía pocos años había adquirido el torero. Recuerdo que fui a saludar a Julio y después de hablar, con el afecto de siempre, me presentó a Limo y desde aquella ocasión, ya prendió una llama de la amistad que nunca se apagó con quiera era la persona de su confianza. Siempre Limo fue fiel con su atención y señorío, sin perder su sonrisa, en la infinidad de veces que acudí a La Glorieta, la finca charra del diestro; o en tantos lugares donde coincidimos. Con total confianza extendida hasta la noche de aquel sábado 12 de enero de 2001 cuando llamó para dar la noticia de la extrema gravedad de Julio. Aquel momento lo recuerdo como si fuera hoy. Ya había caído la noche y estábamos de tertulia en Dehesa Justicia, por tierras cacereñas de Salorino, la finca que acababa de comprar Lorenzo Fraile, en la que habían tentado Luguillano y Andrés Sánchez. Las palabras de Limo llegaron al alma, porque delataban que la situación era irreversible y ya no nos dieron más ganas que regresar a Salamanca.
Esos años con Julio Robles, Limo sipo ganarse el afecto de todo el toreo; de sus compañeros, profesionales y aficionados que iban a visitarlo y siempre hablaban antes con él para cuadrar la visita, porque a alguien tan detallista como era Robles le gustaba tener todo preparado. Y Limo, con su discreción y señorío, era como un reloj suizo para que nada fallese y Julio no perdiese jamás su sonrisa, ni sus ganas de vivir.
Cuando falleció Julio Robles, recién estrenado el 2001, el maestro Manzanares llamó a la puerta de Limo para contratarlo de chófer y con él anduvo un tiempo hasta que enseguida cambió de cuadrilla al coincidir que comenzaba a torear el pequeño Josemari, el actual Manzanares, con quien congenió desde el primer momento y ya nunca se separó hasta ayer, que le llegó el feliz momento de la jubilación, a la que entra por la puerta grande del reconocimiento.
Vaya este brindis a Limo, que ha sido siempre un tío íntegro y responsable en sus actividades. Con carisma y amigo de quien se acercó a él. Una persona que siempre tuvo y tiene en Julio Robles en el cenit del altar de su vida, al igual que a este pequeño Manzanares con quien durante tantos años ha sido la persona de máxima confianza.
Por tí, amigo Limo y feliz jubilación.

Disfruta de tu jubilación » VECINO» como me llamaba JULIO,en todos aquellos años que fuimos VECINOS Y AMIGOS EN HERREROS.
El pago que le dio la familia de robles a limo fue de muy malas personas y desagradecidas el trabajo de limo no estaba pagado con dinero 365/25y le pusieron en la calle. Sin más gracias por tanto ahora lloriquean el día del aniversario
Enhorabuena Limo. Lo conocí hace más de 40 años cuando trabajaba en la farmacia Curto y era voluntario de Cruz Roja. Siempre me pareció una buena persona y muy querido por todos.
Enhorabuena Limo. A disfrutar por muchos años del descanso merecido.
Todo un personaje…este Limo dedicado a asistir a toreros… Ahora se jubila…y eso que decía que no lo haría nunca que tío…este
nos conocimos de bien «jovencitos» … (época de FARMACIA CURTO).
gran persona y buen taurino
DISFRUTA DE TU JUBILEO LIMO…
FUERTE ABRAZO…
Enhorabuena, que puedas disfrutarla muchos años..
(El dia del entierro de nuestro querido torero vinimos juntos desde Ahigal, el amigo Pata, tu y yo con parada en Villaseco de los G…que dia mas triste)
CONOCÍ A LIMO EN LA EPOCA QUE ESTUVO CON JULIO ROBLES. Y TENGO QUE DECIR QUE ES UNA GRAN PERSONA EN TODA LA EXTENSIÓN DE LA PALABRA.