¡Ojo a Julio Norte!

Julio Norte, sonriente, muestra las orejas tras la lidia de su primer novillo

Ya hace tiempo que el novillero Julio Norte venía reivindicando un sitio. Desde que fue anunciado en los primeros festejos de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca ya cantaba que atesoraba el don del buen toreo. Se sumaba un valor innato, claridad de ideas, un poder que a nadie dejaba indiferente y la inmensa elegancia en su interpretación del clasicismo propio de la escuela castellana, junto a la sobriedad en la pureza.

Julio Norte, hijo del cuerpo y del matador de toros del mismo nombre que tanto ilusionó en la última década del pasado siglo, se ha convertido en una clara revelación. Y lo ha hecho gracias a su torería y enorme ambición, con la generosidad de no dejarse nunca nada, junto a una personalidad natural que rápido llega al tendido con su figura espigada, la seriedad y aroma de torero bueno.

Su último golpe en la mesa fue en sábado, en la semifinal del Circuito de Novilladas de la Junta de Castilla y León celebrado el sábado en Astorga (tierra natal de su padre) donde cuajó su lote para proclamarse triunfador total y dejar una llamada a todos de que en ese novillero hay mimbres de torero grande.

Al final del festejo salió en hombros por la puerta grande

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas largas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de colaborar en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril y si estoy a gusto en una buena tertulia regada con un tinto de Toro me olvido del móvil. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito treinta y nueve libros y también he plantado árboles. Un mal día le puse los cuernos a mi profesión para entrar en política y fue el mayor error de todos los cometidos en mi vida, al encontrar un mundo de traiciones, puñaladas por la espalda y falsedades que acabó convertido en un infierno hasta el punto que casi me cuesta la vida. Aunque esa es otra historia.

Un comentario en “¡Ojo a Julio Norte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *