Pepe Luis Segura: ¡APODERADO!

Fotografía publicada en Aplausos del taurino en su despacho

Apenas se ve a Pepe Luis Segura. Son muy contadas las ocasiones que el taurino andaluz se hace presente desde que dejó de apoderar. Alguna entrevista puntual y poco más, porque Pepe Luis Segura nunca fue de buscar protagonismo, sí eficacia en el trabajo. Son ya varios años, no sabía decir la fecha exacta, que está alejado de ese gran circuito del que fue una referencia. Porque aquel Pepe Luis Segura siempre supo defender la categoría y honorarios de sus toreros como nadie lo ha hecho. Con la independencia de no estar sometido a ningún trust, ni monopolio. Sabiendo el momento de su torero y lo que podía exigir.

Nada que ver con la actualidad donde tantas figuras son apoderadas por una casa grande, que no son más que meras comisionistas, porque con ellos viaja otro taurino, eso que ahora denominan para reforzar el equipo, o asesor artístico. Pepe Luis era él, haciéndolo con una integridad y categoría que fue un lujo para los toreros, tanto que la mayoría que estuvieron bajo su paraguas se fueron ricos del toreo. Porque conocía al detalle el campo, las plazas y su identidad, además de la manera de trabajar de las empresas. De ahí que se adelantaba a todos para ir a hablar con Chopera antes de Navidad y dejar negociados sus toreros en las plazas regentadas por el gigante vasco; con la empresa de Madrid (bien en tiempos de Chopera, Lozano…), con Balañá, con Canorea… Y allá llegada Pepe Luis Segura, siempre elegante en el vestir, sus inconfundibles gafas Carrera teniendo muy claras sus ideas y sin margen de error para salir de esas reuniones con su agenda llena de fechas y los dineros ajustados. Todo en las antípodas de la actualidad, donde se juegan la vida sin saber qué liquidación tendrán y mucho menos cuánto les va a quedar libre para su bolsillo. De ahí que haya tantas desesperaciones y cada final de temporadas se multipliquen las rupturas, incluso de toreros de muchos nombres.

Fueron muchos los diestros que dirigió, desde grandes nombres a otros más modestos en una lista conformada por el grandioso Ruiz Miguel, que fue siempre su faro y siguieron toreros de la importancia de José Antonio Campuzano, Nimeño II (a quien puso en figura hasta su tragedia en Arles), Manili, Tomás Campuzano, Ortega Cano, Emilio, Muñoz, Rivera Ordóñez, Julio Aparicio, Vicente Bejarano, Manuel Díaz El Cordobés, Víctor Puerto, Juan José Padilla, Jesuli de Torrecera, López Simón… y el último, Jesulín de Ubrique. De todos defendió su dignidad en los carteles y su último céntimo en los contratos este gaditano de La Línea a quien El Viti dio la alternativa en 1969. Pero quien encontraría su verdadero éxito estaría en los despachos y los callejones.

Y ahí estaba, por ejemplo, Ruiz Miguel jugándose la vida con las corridas más terroríficas del campo español en la página tan memorable que protagonizó. Pero Ruiz era sabedor que se vestía de luces con todos sus intereses defendidos, tan lejos de la actualidad donde en las duras a la mayoría los liquidan con los mínimos.

Por eso vayan estas líneas cargadas de respeto a un grandioso taurino que dar tanto brillo a la imprescindible figura del apoderado. A Pepe Luis Segura, a quien personalmente apenas he tratado, pero me descubro por su inmensa importancia y qué bueno sería ahora que saliera alguno como él. O que reapareciera el propio Pepe Luis Segura para dictar lección y temblasen los empresarios pensando que a la mañana siguiente se habían citado con el medallas (así lo denominaban quienes lo temían). Porque Pepe Luis Segura supo respetar y ser respetado, todo por el dignidad y grandeza de sus toreros.

Segura en tarde triunfal durante sus años de torero activo.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas largas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de colaborar en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril y si estoy a gusto en una buena tertulia regada con un tinto de Toro me olvido del móvil. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito treinta y nueve libros y también he plantado árboles. Un mal día le puse los cuernos a mi profesión para entrar en política y fue el mayor error de todos los cometidos en mi vida, al encontrar un mundo de traiciones, puñaladas por la espalda y falsedades que acabó convertido en un infierno hasta el punto que casi me cuesta la vida. Aunque esa es otra historia.

2 comentarios en “Pepe Luis Segura: ¡APODERADO!

  1. Un grande y un señor donde de verdad yo algunas mañanas lo veo muy temprano pero él paseo de torremolinos ya ses le nota los años

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