FERIA DE SALAMANCA

Sánchez Marcos, 40 años después

Vuelven los toros a Salamanca, ciudad que estos días de septiembre tira la casa por la ventana con la celebración de su feria de septiembre en honor a la Virgen de La Vega. Mañana, 12 de septiembre, La Glorieta, abre sus puertas en un ciclo que se cerrará el 21, el tradicional día de San Mateo, en esta ocasión anunciada una corrida de postín.

La suerte esté echada y el deseo desde aquí es que sea un ciclo para recordar. Una feria que este año, coincidiendo con la tarde inaugural, celebra el 40 aniversario de la alternativa de otro torero charro. De Ricardo Sánchez Marcos, quien tras una larga y brillante etapa de novillero se hacía matador en La Glorieta. Esa tarde se lidiaron toros del Marqués de Domecq -el sexto fue un sobrero de Campos Peña-, en un cartel integrado por Dámaso González y Curro Durán, abriendo el rejoneador Manuel Vidrié, un tipo de festejo habitual en aquellos años. Era el inicio de un ciclo organizado por los Choperitas (los hermanos José Antonio y Javier Martínez Uranga), que aquel año no acarteló novillada y programó 7 corridas con los mejores espadas y el luto aún reciente por José Cubero El Yiyo, muerto por asta de toro dos semanas atrás en Colmenar Viejo.

Sánchez Marcos, que había surgido en la madrileña Escuela Taurina Marcial Lalanda, llegaba con todas las bendiciones después de haber protagonizado una larga carrera de novillero, siempre con el respeto de los profesionales y de la afición. En esa época llegó a torear hasta once veces en Madrid, dejando un buen sabor de boca, aunque faltase un triunfo rotundo que lo alzase a lo más alto.

Natural de Vitigudino desde niño queda admirando de la grandeza de su paisano Santiago Martín El Viti, quien será para él una referencia y un buen día marcha a Madrid para iniciar el camino de ser torero en la Escuela Taurina, fundada pocos años antes. Allí coincide con un montón de muchachos que tienen su mismo sueño, algunos de los cuáles acabarían teniendo un nombre en el toreo: El Yiyo, Sandín, Maestro, José Luis de los Reyes, Joselito, Bote, El Fundi… Desde pronto destaca por su buen concepto y la pureza de su interpretación, por un toreo sincero, sin concesiones, muy de verdad…, lo que le facilita torear un alto número de festejos en novilladas económicas y también con picadores los mejores carteles de novilleros. Aquel fue su mejor aval, el que puso en la mesa su apoderado, Paco Pallarés, respondiente la empresa. Precisamente, también por entonces Pallarés celebraba el 20 aniversario de la su alternativa, en la que fue una de las tardes más redondas que se ha vivido en las arenas charras.  

De nazareno y oro, Sánchez Marcos, se doctora de manos del albaceteño Dámaso González, quien fiel a su personalidad fue corto en sus palabras, pero rotundo: “Que tengas tanta suerte como yo”. Asentía el testigo, Curro Durán, entonces torero de ferias tras grandes éxitos en Sevilla y Madrid, al que apoderaba Manolo Lozano. El toro de la alternativa se llamaba Bonachón y desde luego no hizo honor a su nombre, al ser pegajoso, sin humillar y complicado, el segundo fue un sobrero de Francisco Campos, sin clase. En general la corrida no sirvió y ahí comenzó una larga lucha. Dámaso González pronto se retiraría antes de volver otra vez para cerrar su página de oro como grandioso torero y en la vuelta, en 1993, torearía en el centenario de La Glorieta y daría la alternativa a otro torero de Salamanca, a Andrés Sánchez. Y la estrella del sevillano Curro Durán no tardaría en apagarse para quedar reducido al ámbito de torero regional.

Después, Sánchez Marcos, luchó mucho por abrirse camino, pero las empresas no le dieron sitio; de hecho ni llegó a confirmar en Madrid, algo injusto e inexplicable, porque cuando se vestía de torero dejaba el sello de su buen concepto, hasta que un día, harto de esperar, colgó el vestido de torear y comenzó una brillante carrera de pintor.

Hombre discreto y reservado que jamás frecuentó los ambientes taurinos, de extraordinaria cultura y excelente conversador, Sánchez Marcos dejó el recuerdo de un buen torero.

APENDICE

Por cierto, aquella temporada de 1985, el anterior 25 de agosto, también sumó Salamanca otro matador de toros. Se trata de Tomás Pallín, quien se hizo matador en Peñaranda de Bracamonte con una corrida del Cura de Valverde. Esa tarde, en la que Juan José sería el padrino y Tomás Campuzano el testigo, el nuevo matador dejó constancia de su poderío y buen hacer. Después apenas le volvieron a dar sitio y pronto se hizo banderillero, donde brilló desde el primer día hasta el último en numerosas cuadrillas (entre ellas las de su padrino y la de Sánchez Marcos, que compartió tantos momentos de novillero). Pallín llega muy curtido y hecho a la alternativa, habiendo toreado mucho (a diferencia de ahora que la toman enseguida y, la mayoría, sin estar preparados) en una trayectoria que mereció mejor suerte en el escalafón superior.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas largas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de colaborar en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril y si estoy a gusto en una buena tertulia regada con un tinto de Toro me olvido del móvil. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito treinta y nueve libros y también he plantado árboles. Un mal día le puse los cuernos a mi profesión para entrar en política y fue el mayor error de todos los cometidos en mi vida, al encontrar un mundo de traiciones, puñaladas por la espalda y falsedades que acabó convertido en un infierno hasta el punto que casi me cuesta la vida. Aunque esa es otra historia.

2 comentarios en “Sánchez Marcos, 40 años después

  1. A PUNTILLERO
    Veo su comentario en la alternativa de Sánchez Marcos y debo rectificarlo. Antes de nada le doy las gracias por opinar y ser tan seguidor de la página.
    Sé que a Sánchez Marcos lo llevó El Tino, igual que antes a El Salamanca, algo que conocí muy bien. Fui amigo del Tino.
    Pero le especifico: Unos meses antes de la alternativa habían roto y se hizo cargo Pallarés, quien ya le negoció ese día tan especial de la alternativa. Al Tino le sentó fatal aquello y de ello da fe que esa tarde de la alternativa hizo una declaraciones muy fuertes contra Pallares y Ricardo en los micrófonos de Radio Popular, que retransmitía la corrida con Leopoldo Sánchez Gil al frente. Ya sabe uste el temperamento que se gastaba El Tino. Ya digo fue su apoderado hasta unos meses antes. Un saludo

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