Hoy, ante la ilusión de volver a recuperar este cartel de banderilleros, hurga en mi recuerdo aquel cartel que hace tres décadas era imprescindible en todas las ferias. El integrado por Esplá, Mendes, El Soro y, en muchas ocasiones, Morenito de Maracay. Eran tardes de ferias de no hay billetes gracias a la enorme expectación que despertaban, aunque muchos puristas cedían sus entradas bajo la excusa de bajan mucho con la muleta, un mito que el tiempo acabó de borrarse para darle el verdadero sitio que gozaron estos grandes toreros.
Ahora hay varios toreros con capacidad para alcanzar aquel esplendor, uno de ellos el salmantino Ismael Martín.
Aquel cartel que nació unos años antes con Paquirri, Ángel Teruel y Paco Alcalde -aunque en épocas anteriores también tuvieron fulgor con Pepote Bienvenida, Pepe Dominguín, Arruza…, más tarde los Corpas…-, cuando de verdad tuvo pujanza fue en la década de los 80. A partir de entonces fue engrandecido por Esplá, Mendes, El Soro y Morenito de Maracay, que entraba en muchas ocasiones por alguno de los citados -al igual que Nimeño II en los inicios y Pedro Castillo ya en los finales-, viendo los empresarios un filón del que carecían las corridas del postín. Los protagonistas llenaron las plazas durante una década, ganaron dinero y mantuvieron máxima expectación –a pesar de los puristas-. Incluso, de vez en cuando, en las ocasiones que salían del clásico cartel para torear con las llamadas figuras, daban el do de pecho y también triunfaban en los carteles de lujo. Ahí están los grandes éxitos de Esplá en tantas plazas; los de Mendes o incluso El Soro, a quien en su Valencia natal nadie le hacía sombra. Recuerdo que una de esas tardes brindó un toro al maestro Antonio Ordóñez, que presenciaba la corrida desde un burladero del callejón. Ese día al finalizar el festejo y, mientras El Soro era llevado en volandas, alguien quiso comerle la oreja al maestro tratando de ningunear al protagonista del brindis, a lo que el rondeño respondió, a ver quién es capaz de dar esa docena de naturales que ha dado el de la huerta. Desde entonces El Soro y Ordóñez fueron muy amigos.
Hoy, a punto de comenzar la temporada de 2026, cuando a la Tauromaquia la conduce el sistema a ser únicamente la Fiesta de las figuras, qué bueno sería aportar ideas. Una de ellas volver a recuperar una terna de banderilleros para regresar a la ferias a regalar pasión y emoción bajo el tercio e banderillas, más aún con nombres tan importantes como el veterano El Fandi, aún en activo, el espectacular Manuel Escribano o la novedad del salmantino Ismael Martín, quien no deja de crecer y se ha convertido en una de las grandes ilusiones entre los toreros jóvenes. Son ideas y podían funcionar perfectamente como aquel inolvidable salvaferias de Esplá, Mendes, El Soro o Morenito de Maracay. Porque aquello si que tuvo alicientes y verdad.



¨ay mamaine
ay mamaine
todos los negros tomamos cafe¨
recuerdo esos cánticos al bueno de morenito en los sanfermines, hoy en dia nos acusarian de racistas, xenofobos y muchisimas cosas mas.
Llegó a mi una expresión muy graciosa que escuchó su mozo de espadas al recibir la visita de un conocido mientras el Moreno se vestía en la habitación del hotel para afrontar un compromiso en alguna plaza. José Melo debía estar bien dotado de atributos y saltó con la expresión: «mami que será lo que tiene el negro»!
Salvaban muchas ferias, ganaban menos que las figuras y encima solían echarle lo que nadie quería matar. No sólo me refiero a hierros toristas sino a otros de segunda fila con menos caché que las ganaderías que mataban las figuras. Y a pesar de eso todos los años triunfaba alguno en Madrid Pamplona o Bilbao