
Tanto drama y lágrimas vertidas sobre la arena venteña aquella tarde de La Hispanidad para nada. Para sentirnos engañados por la mayor falta de seriedad sufrida en la larga vida de aficionados quienes disfrutamos durante tanto con Morante y, al final, ha sido un paripé en toda regla, un pedrosanchez. Hoy la decepción reina hacia quien obró del milagro de convencer y hacerlos beber de las aguas de su grandeza, aunque en ocasiones tragáramos cosas muy mosqueantes en cuanto al trapío del toro que lidiaba.
Fue hace muchos años cuando empezamos a cantar su genialidad -de cuanto apenas sus actuaciones se saldaban con entradas de medio aforo y nadie se pegaba por querer saber más de él-, en tiempos distintos a la época actual, ya cuando abarrota las plazas y se han apuntado los oportunistas a su carro triunfal, especialmente en su tierra. Que antes no lo hacían. O si no refresquemos la memoria con la época de novillero, aunque los profesionales -no el gran público- comenzaban a hablar del inmenso talento de un niño La Puebla que lleva El Nazareno, gracias a esas condiciones tan buenas que atesoraba. Entonces, en las antípodas del cariño de los últimos años cuando lo coronaron rey del toreo, le ningunearon la alternativa en La Maestranza y tuvo que ir a tomarla a Burgos. Después hubo varios años que no fue contratado para torear en Sevilla y para más inri, cuando ya era habitual en los carteles de la Feria de Abril, la afición se volcó más con El Juli, a quien sacaban casi todos los años por la Puerta del Príncipe; sin olvidar que Curro Romero, la máxima leyenda viva del toreo sevillano apostaba por el riojano Urdiales y con eso a Morante lo llevaban los demonios.
Todo aquello se escribió y se dijo antes de la llegada masiva de oportunistas. Se le respetó y valoró por saber rescatar la liturgia taurina del baúl de la torería. De ahí que esta actitud sea injustificable por su falta de seriedad y haya devaluado desde esa tarde algo tan serio el corte de coleta. Y ya nadie lo vaya a creer después de darnos cuenta que tanto drama de la tarde de la Hispanidad en Las Ventas haya sido un paripé y sus lágrimas de cocodrilo. Aunque él se fume un puro.
No sé qué y cuántos gatos tiene en la barriga este mozo junta-letras. Él, que tantas veces ha navegado en la inseguridad de su destino (incluso de la política), ataca despiadadamente a una persona, a un torero especial que tiene, por desgracia, una enfermedad mental depresiva.
Cruel es la comparación “sanchina”, pero peor es la incitación al insulto con frase capciosa, injusta y lesiva.
Creo que el tal “Paco” debería repasar este artículo que ha escrito sobre el retorno de Morante y determinar si es procedente, justo adecuado.
El junta-letras ha sido mejor tratado, aún con cariño, por muchos de aquellos que apoyan la mano dura para los triunfadores.
Innecesaria e injusta “proeza” del que abusa de su fama, desconociendo si es justa…
No me parece serio. Fue lo primero que dije cuando me enteré. Morante nos ha engañado. No es hombre de palabra. Has sido demasiado amable en tu comentario, Paco. De acuerdo contigo. Qué decepción! Efectivamente, «tanto drama y lágrimas…» Todo fue teatro? Y los empresarios a lo suyo, al negocio; como buitres a utilizar el nombre de un gran torero que con su vuelta ha perdido la credibilidad.
Después de fastidiar la despedida de Fernando Robleño en Madrid montando ese numerito,para llevarse el protagonismo como si hubiese sido el salvador del toreo,algunos dicen que el mejor torero de la historia,no creo que lo sea cuando rehuye a muchos encastes y ganaderías,la memoria de algunos en esto es muy corta,pues toreros históricos,fueron Joselito el Gallo,Juan Belmonte,Manolete,El Viti,Paco Camimo,más recientemente José Tomás y así podríamos seguir nombrando muchos más,lo que le gusta a el de la Puebla del Río es llamar la atención con sus payasadas,pero yo no pienso reirselas
Paco, comparto tu opinión en su totalidad. El día de la retirada de Robleño, Morante quiso ser, como siempre, el protagonista, ese día el muerto del entierro, y eso no se le debe hacer a ningún compañero.
Como quiera que tiene muchos forofos, que no quiere decir aficionados, te van a caer las del pulpo. Imagina si lo hubiera hecho en tiempos de Puerta, Camino, El Viti, o de Dámaso González, Robles, Ojeda,Espla, Espartaco, etc. Por mucho que digan sus «acerrim@s seguidor@s», es evidente que tiene duende, pero cortito de valor, no solo por no torear todos los encastes, sino también que no cita de lejos y de frente, generalmente perfilero y encimista. Es más, si le sale un domecq con un puntito de genio, lo finiquita sin ningún rubor.
Ánimo y a seguir en tu línea, flores cuando, el comportamiento y la faena lo merezcan y cardos cuando proceda.
Toda la razón Paco. Estaba claro que Morante iba a volver lo que hizo no tiene nombre.Quiso quitar protagonismo a Robleño y lo consiguió,eso para mí no es de compañeros
Hola amigo Paco Cañamero . Buenas noches. Vaya vaya, la de tinta (escritura), que has hecho lidiar, por esta plaza de toros virtual, llamada Facebook.
La verdad es que llevo más de una hora leyendo casi todos los escritos (comentarios), que son muy interesantes y además, como suele ocurrir, con división de opiniones, con los trofeos otorgados por el Presidente.
En este caso, por tú comentario, sobre la consabida, vuelta a los ruedos, de Morante de La Puebla.
Sin más comentarios. Un abrazo. Pepe Rioja López . El Ocho.
Ni tiene valor la palabra ni lo que hace con los toros descafeinado, es lo peor que le le está pasando a la fiesta de los toros, ya me gustaría que asomara por hay la cabeza José Tomás que entonces sique le entrarían depresiones irreversibles
Mejor sería que quedara en casa. No es, absolutamente, nada serio este cambio de actitud que no tiene ningún sentido coherente. Por mí que se quede en su casa. Yo para verlo con los toritos, sin ningún trapío, que va a lidiar, prefiero que siga retirado. Que no se ría de la afición, que ya se ríe sin dar respuesta cuando se le llamaba para recoger trofeos que se le concedian. Tiene muy poca formalidad. Que se quede en casa.
Algunos se las ingenian para mantener el interes y mantenerse arriba al precio que sea, incluso perdiendo la palabra y la dignidad. Los hay que se retiran en silencio, se lo piensan y vuelven. A veces nunca segundas partes fueron buenas.
Ya sé que no suena bien esto de Morante. Pero yo había perdido la ilusión y ahora vuelvo a recuperarla..
Robleño no podía soñar despedirse del toreo acartelado con Morante en Madrid, con una ganadería de garantía y una plaza a reventar. Fue Morante quien lo pidió. Luego pasó lo que pasó y Morante hizo una de sus cosas incomprensibles, pero aún así Robleño tuvo la despedida y el reconocimiento de toda la afición de Madrid.
El que se retiro de verdad esa tarde fue Fernando Robleño y le jodieron la tarde por el capricho de este señor
Totalmente de acuerdo…
Tal cual, por el pan baila el perro, se ve que estaba cobrando poco y había que llamar un poco la atención para subir el caché.
Lo diga Rubén Amón o quien sea tienes razón Paco, para mi como aficionado el toreo es una cosa muy seria como para montar un número como el que montó Morante y soy morantista hasta la médula.