AUSENTE DE LOS CARTELES

¿Qué fue del Mene?

A Iker Fernéndez El Mene es como si se lo hubiera tragado la tierra. Después de un 2025 presente en la mayoría de las grandes plazas y de pisar las mejores ferias de novilleros, en 2026 ha desaparecido por completo. Únicamente su nombre está impreso en un festival del Carnaval de Ciudad Rodrigo, siendo el único bagaje de un chaval que dio tanto que hablar. De quien volvió loca la afición tras una novillada televisada en el verano de 2024 en Villaseca de la Sagra gracias a sus maneras y la arrolladora personalidad demostrada.

La tarde de Villaseca de la Sagra lo puso en el disparadero y desde momento ya no dejó de anunciarse en novilladas, mientras los aficionados hacían apostillas por él, porque a nadie dejó indiferente y hacía tiempo que no surgía un muchacho que hubiera provocado un impacto tan grande. Y hasta lo comparaban con Julio Robles, algo que siempre sucede de manera frívola en Salamanca cuando algún torero en ciernes apunta maneras, sin darse cuenta de que el llorado fue un genio y de los genios se puede intentar copiar, ni jamás buscar comparaciones. Pero El Mene si en algo destacaba era en su personalidad y en su pureza, sin olvidar su carácter, dentro de unas formas y ejecución enmarcadas en la sobriedad de la llamada escuela castellana.

Ahora, con Castellón, Valencia, Sevilla y Madrid ya anunciadas se echa en falta en la cartelería la presencia de este Iker Fernández El Mene, de quien todos se preguntan qué ha sido de él y el motivo de este sorprendente parón. ¿Qué hay detrás de esa sospechosa caída de los carteles? Más aún cuando hay muchachos con menos méritos que él, porque lo normal -aunque en el mundo del toro ya nada es normal- es que torease alguna novillada, tratar de coger un impulso a su carrera y tomar la alternativa, más aún después de su bagaje del pasado año, que finalizó con 37 novilladas y pisó todas las grandes plazas. Bien es cierto que le faltó rotundidad y hasta varios toros sin acabar de cuajar, algo que ha ocurrido a todos, al ser chavales expuestos a altibajos, a momentos mejores y peores. Pero lo cierto es que su magnífico aroma y su personalidad siguen intactas y seguramente este paso por el banquillo lo curtirá hasta el punto de hacerle pensar aquello que no debe volver a hacer.

Esperemos que resurja y vuelva por sus fueros, por el bien de la Fiesta. Que su caso no sea como el de aquel novillero toledano llamado Francisco Sánchez Frasquito que revolucionó el toreo con tanta rapidez como se apagó. Sí, aquel Frasquito que, de la noche a la mañana, tras un enorme éxito alcanzado el 17 de abril de 1948, en La Real Maestranza y tener a todo el mundo loco vio como su estrella se extinguía en escaso tiempo tras sufrir dos cornadas consecutivas. Frasquito irrumpió con su estilo amanoletado en la época que España aún lloraba la trágica muerte del coloso cordobés y cuentan de esa tarde don José Florés Cámara, el apoderado de Manuel Rodríguez Manolete, se encontraba en su casa de Sevilla, sin haber asistido a la novillada que se celebraba en Sevilla en señal de luto, cuando al caer la tarde recibe la visita de Pavón, un simpático de mozos de espadas, quien llegaba sofocado y bastante emocionado para decirle:

  • Don Jozé no ze vaya usté  a moleztá pol lo que le voy a desí, pué ze lo dirán maz. Hoy ha zalio un zhavar que atorea en la mizma línea que Manolete, pero quisá… ¿cómo le diré? … entoavía mejó.

Entonces Cámara, sentado en un sillón orejero y vestido de luto, se limitó a decirle:

  • “Pavón tú zabez de ezto y supongo que debe habe eztao enolme eze muzhazho pa que estéz azin de emocionao… veremoz zi ez capá de zegui toreando como lo ha hezho hoy y termina toreando como Manué”.

Ojalá pronto El Mene regrese a los carteles para demostrar que sigue siendo aquel novillero que pegó un portazo en Villaseca de la Sagra y pueda volver a alegrar a tantos aficionados como depositaron en él tanta ilusión. De un torero tan bueno jamás se puede prescindir y él no debe ser otro Frasquito.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas largas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de colaborar en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril y si estoy a gusto en una buena tertulia regada con un tinto de Toro me olvido del móvil. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito treinta y nueve libros y también he plantado árboles. Un mal día le puse los cuernos a mi profesión para entrar en política y fue el mayor error de todos los cometidos en mi vida, al encontrar un mundo de traiciones, puñaladas por la espalda y falsedades que acabó convertido en un infierno hasta el punto que casi me cuesta la vida. Aunque esa es otra historia.

Un comentario en “¿Qué fue del Mene?

  1. Después de la temporada que hizo, la clase de toreo tan puro que tiene en las muñecas; no torea porque los empresarios son enemigos del buen toreo,; solo tienen un as migo, el dinero

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