ÍKER FERNÁNDEZ 'EL MENE'

¡A reventar Madrid!

Su nombre sigue en boca del buen aficionado. De quien hace casi dos años asistió a uno de los últimos terremotos novilleriles al descubrir, en un festejo celebrado en la toledana Villaseca de la Sagra, a un muchacho espigado, de rostro serio y con una personalidad asombrosa dentro de una interpretación clásica, bajo los patrones de la pureza. A partir de ese momento, este joven zaragozano y residente en Salamanca, llamado Íker Fernández Aliagas, que se anuncia con el nombre de El Mene ya fue un sin parar y un runrún se extendió entre quienes buscan nuevos nombres en el escalafón inferior. A gente que ilusione.

Desde entonces se empezó a hablar de él con enorme pasión ¡El Mene! al saber ganarse un sitio en las ferias y en los más importantes certámenes de novilladas en los que se convirtió en una referencia. Al igual que ya lo era para la afición de Salamanca, en cuya Escuela de Tauromaquia se formó y logró llamar la atención desde que mató el primer novillo en la localidad de Linares de Riofrío. Después siguieron triunfos de clamor, uno de ellos en la misma plaza de La Glorieta al cortar el rabo a un novillo de Domingo López Chaves. Éxito que se repite al año siguiente, en el desenjaule, al desorejar a un novillo de Esteban Isidro.

La base de su pureza y personalidad fueron el aval del Mene, quien el pasado año encabezó el escalafón con su nombre en todas las ferias, donde si bien faltó un triunfo rotundo -aunque siempre dejaba detalles de su aroma-, lo cierto es que de manera inexplicable, en los primeros compases de 2026 su nombre desapareció de los carteles. Únicamente un festival en Ciudad Rodrigo y otro en la aragonesa Ricla (televisado y en el que dio otro serio toque de atención) fueron su bagaje; hasta ahora, que ha sido anunciado en Madrid, a la que regresa este jueves, 25 de junio, sabedor que un triunfo pondrá otras ves las cartas en sus manos.

Con él quedamos en la bochornosa tarde del martes, víspera de San Juan, para hablar de su trayectoria y de la vida. Llega puntual a la cita y, con la seriedad que lo caracteriza, baja del vehículo y a nadie escapa que ahí va un torero. ¡Y qué torero! Vestido con elegancia llega a la entrevista acompañado de Juan Ramos, el valiente matador de toros zaragozano de tan buen recuerdo en las pasadas décadas de los 70 y 80, quien un día nos encogió el alma tras una terrorífica cornada sufrida en el coso de La Misericordia y gracias al capote salvador del doctor Val Carreres volvió a la vida. Juan Ramos, siempre con su caballerosidad, estos días se encuentra a su lado en Salamanca para acompañarlo en ese momento tan importante, dada la amistad que le une desde siempre a su familia.

Con Madrid ya ahí, en su inmediato horizonte, el torero analiza este compromiso tan vital, “es muy importante. Para poder torear esta novillada nos ha ayudado mucha gente, desde Javier Valero, de la televisión de Aragón, hasta el maestro Pepín Liria, junto a otras personas y no quiero olvidar a nadie. Se fue fraguando poco a poco y en cuanto pasó San Isidro ya nos lo comunicaron. Abriré el certamen de las nocturnas con una novillada de Los Chospes cargado de ilusión en una plaza en la que se me ha exigido y me sentido querido”.

Para usted no es nuevo volver a Madrid, “no, además mi concepto del toreo ha calado siempre allí y, en esa plaza, cuento con bastantes partidarios. Esta es la más especial de todas y tengo una enorme fe en la novillada, pero lo más importante es la ilusión. La ilusión lo tapa todo y lo malo lo hace bueno”.

Es inevitable hablar de su actual situación. De encabezar el escalafón a estar en el banquillo, “la verdad que esta situación me ha hecho aprender y madurar. Enseña y curte. Aquí no hay que tener prisa alguna, aunque hay que ponerse en figura. El año pasado fue más de aprendizaje que de rotundidad y todo ocurre por algo, estoy seguro. Esta madurez me está sirviendo para darme cuenta de las cosas. También de las personas que están de verdad, porque cuando el tren funciona se sube mucha gente, todo el mundo se te acerca, quiere estar a tu lado. Después, cuando llegan los tiempos duros quedan unos pocos. También, por mi forma de ser, soy de tener pocas personas a mi lado y muy pocas amistades, pero me aseguro para que sean buenas y me aporten, tanto en mi vida personal como profesional”.

Al analizar su trayectoria hay que recordar su paso por Villaseca de la Sagra, su plaza talismán, “claro es muy especial, allí ya gané el Alfarero de Plata y desde ese momento me conocían; por eso al volver con caballos y llegar el zambombazo, que tuvo tanto eco, fue más fácil, como ocurrió a esa novillada, a la que llegué por la vía de la sustitución. Por entonces también me ayudó mucho el Circuito de Castilla y León, al igual que alzarme con la Vid de Oro. En esas semanas se juntaron diferentes triunfos en una racha que ayudó a propulsarme”.

El Mene forma parte de la torería salmantina, tierra en la que vive y se ha hecho torero, al igual que históricamente hicieron tantos diestros, muchos de ellos figuras. A orillas del Tormes cuenta con muchos seguidores, “yo me vine a Salamanca hace seis años, al principio lo hice solo. Llegué porque en Zaragoza había pocas oportunidades, ni existía ese ambiente único de Salamanca, que tiene el mejor entorno del mundo del toro. Aquí han salido mis raíces, inspirado en el toreo clásico y castellano de toda la vida. Siempre me he fijado en dos grandiosos maestros: El Viti y Julio Robles, quienes han sido mis fuentes de inspiración y marcado mi trayectoria. Ha sido un poco sin buscarlo, espontáneo al descubrir esa pureza, aunque teniendo esas fuentes siempre hay que mejorar. Además, me encanta la historia del toreo y paso horas viendo videos del Viti, Robles, Romero, Paula, Camino, de Manolete, que tenía una personalidad aplastante. Otro torero de Salamanca que me hubiera gustado conocer es Juan José, del que me gusta que me hablen. Ambos tenemos una personalidad pareja, muy seria e incluso a veces desaboría. ¡Cuánto hubiese dado por aprender de él! Ha sido muy puro, con carácter y una fuerte personalidad. Me hablaron mucho, sobre todo mi antiguo mozo de espadas que lo trató mucho”.

            El Mene insiste en el buen momento que llega a Madrid, “he hecho poco campo, unos 7 tentaderos. Soy partidario de no hacer mucho campo, a algunos toreros le viene bien, pero en mi caso no. Me encuentro mejor con el toro que con la vaca. Toreo en el campo lo justo para prepararme, sin pasarme para no estar avacado o acamperado. Pero llego a Las Ventas con ilusión y concienciado para dar un vuelco a mi carrera. Mi cabeza está muy fuerte y con la seguridad de dar un cambio a la moneda”.

Las miras están puestas en dar otro golpe de timón a su carrera, “hay varias novilladas hasta la alternativa en El Pilar de Zaragoza, que es la mira que tenemos. Aunque está claro que esta es una oportunidad de oro para revertirlo todo y cambiar los esquemas, algo de lo que me siento capaz. Otro sitio que también sería un buen marco es el de Salamanca, que siempre me ha encantado, la he sentido como algo especial y de la que ya te conté mis triunfos”.

El joven habla de su vida profesional con toda la ilusión, pero sin perder un ápice de la realidad. Su mirada fija transmite torería, esa misma que a nada que embistan las reses de Los Chospes servirá para que Madrid vuelva a admirar a este torero herrado por la pureza y la personalidad para recuperar el sitio que nunca debió perder.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas largas juntando letras llevo recorrido mucho camino y ya se divisa la bandera ajedrezada del final del camino. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo (que es mucho). He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición, tanto en medio locales, como regionales y nacionales; además de conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril y si estoy a gusto en una buena tertulia regada con un tinto me olvido del móvil. Soy enemigo del ego y de los trepas, que tanto los he sufrido. Llevo escrito treinta y nueve libros y también he plantado árboles. Un mal día le puse los cuernos a mi profesión para entrar en política y fue el mayor error de todos los cometidos en mi vida, al encontrar un mundo de traiciones, puñaladas por la espalda y falsedades que acabó convertido en un infierno hasta el punto que casi me cuesta la vida. Aunque esa es otra historia.

5 comentarios en “¡A reventar Madrid!

  1. Me encantaría que le embistiera un novillo y dejará constancia de su clase y personalidad,es otra víctima del toreo actual ,pero tiene la moneda y puede hacer saltar la banca. Animo , estamos contigo.

  2. Lo vi de becerrista en Huesca siendo un niño y me alegra que ahora beba de maestros como El Viti, Julio y Juan José.
    Muchas suerte Torero.

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