
Llega la final de la Copa Chenel en un festejo de categoría y que, en Salamanca, se vive con categoría de acontecimiento gracias a la presencia de dos toreros de la tierra, Alejandro Marcos y Manuel Diosleguarde. A la doble participación de los diestros se suma el aliciente de la ganadería del Capea, además del mexicano Héctor Gutiérrez, quien se ganó un sitio en la final con todos los honores tras su gran noche en Alalpardo.
Tanto Alejandro como Manuel poseen todos los alicientes para alcanzar este prestigioso éxito, que llega avalado por un enorme trabajo detrás. Los dos atesoran distinto corte e incluso la proyección de sus carreras en nada se asemejan. El de Diosleguarde fue capaz de espantar la muerte tras una brutal cornada y, después de un tiempo de olvido, ganarse un sitio en los carteles, siempre con un mérito enorme para poner a todos de acuerdo y ser ahora mismo un torero revelación. El de La Fuente de San Esteban, por su parte, también ha vivido la soledad de ver, incluso, pasar algún año en blanco, pero sin perder nunca la fe en sus posibilidades.
Y en este punto hay que hacer un alto en el camino para aplaudir a un grupo que tanto ha ayudado a estos dos toreros en sus momentos más difíciles. Se trata de la Association Ayuda Jeunes Toreros (Asociación de Ayuda a Jóvenes Toreros), con sede en Bayona (Francia) y conocida por sus iniciales, la AJT. El grupo tiene al gran aficionado Vincent Serrano como presidente y entusiasta de estos aficionados que dedican su esfuerzo para ayudar a toreros a los que han visto condiciones.
Actualmente, son casi medio centenar de aficionados los que integran la AJT, en su mayoría profesionales liberales procedentes de distintos puntos del País Vasco francés y también de la vecina región de Las Landas, quien están unidos por la pasión taurina. Un orgullo que esta cincuentena de franceses quienes, con medios suficientes para ir a las ferias y poder ver los toros desde el privilegio de la barrera, han preferido apostar por las bases, algo que les honra y, casi desde su inicio, dos de los toreros por los que han apostado son Alejandro Marcos y Manuel Diosleguarde, que ya forman parte del escudo de su bandera.
Por esas razones este triunfo de los dos charros también es de ellos, por la enorme ilusión que han depositado y tanta confianza como le han dado. Sirva el ejemplo de que a Manuel le regalaron el primer toro que mató tras su brutal cornada de Cuéllar y con Alejandro, en los momentos que veían tantas sombras, ellos estuvieron ahí dando luz a su camino, regalándole toros para que siguiera viva su ilusión y en uno de ellos volvió a resurgir ese torerazo que lleva dentro.
Todo elogio es poco la AJT, quienes sin pedir nada a cambio aportan su dinero para los toreros en los creen y hoy ven florecer a dos de sus apuestas en el momento de torear la final de la prestigiosa Copa Chenel. Ahora, ya cerca de vivir ese acontecimiento, siempre bajo la batuta del gran Vincent Serrano, un aficionado cabal y sensato, la AJT se prepara para vivir una noche de emociones. Porque ellos también son protagonistas de ese éxito que verán en directo y donde esperan la salida en hombros de sus toreros por la puerta de Madrid.
Un brindis por ellos.

Va a ser una bonita noche taurina.
y ninguno de los dos esta en la feria de salamanca, asi esta esto