Macotera: Sabor y toros

Al regresar de Macotera nos invade la alegría por los buenos recuerdos vividos, siempre alrededor de nuestra Fiesta. Porque es especial viajar hasta esta villa singular, de gentes nobles y con alma torera. Ahora, en esta ocasión, lo hicimos gracias a la Asociación Cultural y Taurina ‘Media Verónica’ para presentar ‘Tauromaquias de Castilla’. Ya con anterioridad habíamos acudido junto a estos excelentes aficionados para hablar de la pasión que une; una ocasión fue al lado del último lujo del toreo, el maestro Juan Mora, en una deliciosa mañana dominical; la siguiente junto a otro maestro de hondas esencias, el madrileño Carlos Escolar ‘Frascuelo’. Las dos fueron inolvidables, al igual que esta última, celebrada en un abarrotado salón de la cooperativa, al lado mismo de la Plaza Mayor.

Aspecto de la mesa presidencial, momentos antes del inicio.

Vaya por delante mi brindis de gratitud a la Asociación Cultural y Taurina ‘Media Verónica’, que confirma un grupo con un altísimo nivel de sabiduría taurina, además de ser muchos de ellos aficionados prácticos y, por ello, adentrarse más en la magia del toro. Está integrada por socios procedentes, en su mayoría de Macotera, pero también los hay de las vecinas localidades de Santiago de la Puebla, Alaraz… Se tratade gente joven, con ansias de aprender y de continuar creciendo como aficionados, algo que se reflejó en las numerosas preguntas que se hicieron al finalizar la conferencia, todas ellas con mucho conocimiento y calidad.

Acompañado en la mesa por Antonio Jiménez, secretario de ‘Media Verónica’ y un excelente aficionado, habitual en Las Ventas y otras muchas plazas, además de torear también, junto a Víctor Bueno, presidente de la peña y otro lujo de aficionado que también hace sus pinitos con capote y muleta, disertamos sobre la Castilla torera del siglo XX. Desde sus grandes toreros hasta otros que se quedaron en el camino, todo ello ‘regado’ con un ramillete de anécdotas, antes de pasar propiamente al coloquio, que fue para recordar. Porque entre tantos aficionados también había niños que ya se empapan de todo aquello que cae en sus manos sobre la Fiesta.

Bonito recuerdo de un día especial con aficionados de postín.

Al finalizar, tras haber firmado un montón de libros y despedir a tantos amigos que asistieron al acto, seguimos de tertulia taurina en los bares de la plaza macoterana acompañados por Antonio y Víctor, juntos a Mani García, Agustín Arias, Bernardo García… gente que vive con pasión el mundo del toro y es una delicia estar a su lado. Como siempre en el viaje a Macotera no puede faltar ir al Café Central al encuentro de Norberto, viejo amigo de la época que formaba con sus hermanos el grupo musical Hercar’s, que fue la mejor orquesta que actuaba en las fiestas de la provincia. Sin embargo, Norberto, ya no está al frente del mostrador, porque le ha llegado la edad de la jubilación y ha traspasado el bar, huyendo además de los fríos del invierno por el cálido clima de Torrevieja con esa brisa mediterránea que tanto inspira.

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Junto a Agustín Arias, l gran aficionado Santiago de la Puebla.

 Y bajo el cuelo estrellado de una noche de diciembre nos despedimos de Macotera y esas gentes de la peña ‘Media Verónica’ que son un lujo. Ya deseando regresar pronto.

Aspecto del llenazo que ofrecía el salón de la cooperativa de Macotera.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

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