Entre bambalinas y olvidos San Isidro ve la luz

San Isidro-2017 echó a andar. Al menos anoche fueron visados los proyectos con la gran fiesta que trajo la colocación de la primera piedra. Llenazo en Las Ventas y ambiente de gala para dar la bienvenida a la presentación de un nuevo ciclo y, a a par, de la época de Simón Casas-Nautalia, la conocida como ‘Plaza 1’. Como no podía ser menos el francés logró atraer la atención en un acto de postín con los toreros que estarán presentes en el ciclo, taurinos, empresarios de otras actividades, gente guapa y el ‘todo Madrid’ alrededor de una fiesta que se dejó de lado a la afición. Porque la Tauromaquia sigue siendo el único espectáculo del mundo que desprecia y da de la lado a sus clientes, sin contar con ellos para rematar los carteles, para pedirle sugerencias o darle la dignidad merecida –por mantenedores de la Fiesta-. Anoche, en Las Ventas debieron estar al menos un centenar de aficionados. Se que todos es imposible, pero al menos un centenar nunca debieron faltar sacados a sorteo entre los abonados, responsables de colectivos…

La presentación –la seguí a través de www.elmundo.es- estuvo marcada por la innovación, algo necesario para el toreo, con demasiadas telarañas, anclado en épocas pretéritas y con la mayoría de las presentaciones, aún, a golpe de fotocopia. Fue un paso, porque en los toros muchas veces se mira al deporte con envidia, sobre todo el fútbol. Miramos boquiabiertos los presentaciones de los grandes equipos, los fichajes estelares con ese lujo de puestas en escena. La Fiesta estaba a años luz de eso y ahí, las cosas hay que decirlas, Simón Casas le ha traído la deseada modernidad, aunque con el lunar de olvidarse del pagano. Del aficionado.

Después yendo al grano preguntarán por los carteles y la opinión personal. Vayamos a ellos. ¡Ay los carteles! No son más que lo mismo, una continuación de los presentados en años anteriores por Taurodelta y una continuación más donde falta frescura y novedades. Lo peor y más grave es que las figuras vuelven a Madrid de pasada, a llevarse la inmensa ‘tajada’ con los honorarios recibidos por torear en esa plaza y sin dar la cara de verdad. Todas excepto Talavante, que ha dado un paso de lo que es, de máxima figura para estar presente con la verdad por delante en tres corridas de encastes distintos –Victorino, El Puerto y Cuvillo-.

Referente al resto duremos que dos de los veteranos, Ponce y El Juli, de nuevo van a su cartelito, con confirmaciones por delante para tener la comodidad de no abrir plaza y barriendo a su favor. Aquí lo realmente era haberle buscado un mano a mano para los dos. Sí, si son figuras deben rivalizar a cara de perro en la principal plaza, no con el torito de provincias. O las ventajas que acuden a San Isidro. En Madrid los dos tenían que ir a pisarse, que ese da emoción y levanta una plaza por tener a la gente en vilo. Pero son más de lo mismo rehuyendo de los hierros serios que deben ir a Madrid, llámese Victorino, Adolfo, La Quinta… y de hacerlo ahí tendrían su gran gesto. Los mismo Morante y Manzanares.

Por otro lado no olvidemos que Madrid fue siempre la plaza de las oportunidades y la ilusión de todo el mundo. En este punto a Simón Casas le ha faltado la innovación de abrir el ciclo con una corrida de toreros modestos, de esos que llaman a la puerta y apenas se les escucha. Me refiero a gente como Fernando Cruz, Joselillo, Álvaro de la Calle, Rubén Sanz, Alberto Durán… y de ahí al triunfador darle la oportunidad en la feria en un cartel que se dejase abierto. Eso lo hizo Manolo Chopera y le salió bien e incluso de ella salió camino de las ferias Rafael Perea ‘El Boni’, antes desahuciado. Otra cosa es que después no supo mantenerse y acabó siendo un magnífico banderillero.

Personalmente me hubiera gustado ver a Eduardo Gallo. Madrid a los toreros de este corte artístico siempre los supo esperar y ahí están los casos de Robles, Curro Vázquez, Domínguez…, quienes en los años que no rompían nunca faltaban tres o cuatros tardes en Madrid. Gallo, con rodaje y sitio sería un gran torero. Pero el actual ‘sistema’, proyectos de las figuras y con prisa para hacer caja, le ha hecho pagar demasiado caro una tarde poco afortunada. Lo sigo esperando.

Por último dejar fuera a Juan Mora no tiene nombre y es un atentado directo a la propia Tauromaquia. Juan Mora es la referencia de los  aficionados para beber de las aguas cristalinas de su toreo y por eso debería estar. Por un lado, a Casas a la hora de la verdad también le ha faltado imaginación para repetir la inolvidable terna formada por Juan Mora, Curro Díaz y Morenito de Aranda que enamoró en la feria de Otoño de 2010 y el maestro Mora rubricó una página para la leyenda de Las Ventas.

Ahora a esperar, pero de momento ya quedan interrogantes en el aire. Aunque ya se sabe que la fiesta de ayer tapará muchas bocas, bien se dijo que a España, pan y circo.principal_sisidro2017_2

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

11 comentarios en “Entre bambalinas y olvidos San Isidro ve la luz

  1. Las ferias se hacen para llenar la plaza y desgraciadamente hay toreros que nadie va a verlos y de los taurinos puros no se vive

  2. Amigo Paco:
    Estoy de acuerdo contigo.
    Las Figuras no dan la cara.
    Lo de Talavante, dice lo gran torero que es.
    Ya veremos.

  3. Era difícil hacer una feria peor que Taurodelta y yo creo que así es,además olvidaron a S.Vara,que se la jugó con Saltillo

  4. Reflexionando sobre la presentación de San Isidro 2017, hace usted hincapié en un detalle de suma importancia y que, con reiteración, cae en el olvido de los “dirigentes” de La Fiesta y en muchos casos, también de los propios medios, esto es, el aficionado.

    Preocupa –o debería preocupar- lo poco que se mira a los tendidos, en especial al público más novel, el que se supone deberá llenar las plazas a medio y largo plazo.

    ¿Cómo atraer a nuevos aficionados a los cosos taurinos? Esta pregunta deberían planteársela con urgencia tanto empresarios como toreros.
    ¿Piensa el empresario y el matador en el futuro de los toros?
    La Fiesta, a día de hoy, no corre peligro, pero, ¿qué puede pasar en diez, quince o veinte años? A mi, como aficionado, esta interrogante me preocupa desde hace tiempo.

    Para garantizar una continuidad saludable del mundo del toro, hay que poner el foco en la juventud. No basta con el clásico abono joven, en donde se manda a la juventud “a la teja del tordo” por un precio asequible.

    En una sociedad tan globalizada y mediatizada como la actual, llena de ofertas de todo tipo, la juventud –en su mayoría- no va a acudir a La Fiesta, ha de ser ésta quien acuda al joven.

    Es preciso alertar de esta circunstancia. Pensémoslo un momento. La televisión y las redes sociales ponderan sobre cualquier otro elemento en la actualidad. ¿Qué presencia tiene el toro dentro de éstos? Mínima, casi nula. El aficionado joven no es captado, el toro pasa desapercibido, y lo que es peor, las pocas noticias o informaciones acerca de éste son censuradas o manipuladas por sectores antitaurinos con gran peso en televisión y redes.
    Por otro lado, la cobertura de los toros en medios generalistas, tanto escritos como televisivos es cada vez menor o inexistente en muchos casos.

    Por poner un ejemplo, Tendido Cero sigue siendo el espacio de referencia para el aficionado a los toros. Es, a mi entender, un programa del más alto nivel, pero enfocado a un público consolidado y fiel. La parrilla televisiva española carece de contenidos taurinos que despierten el interés de potenciales aficionados.

    Por otro lado, las mencionadas redes sociales son copadas en gran medida por grupos antitaurinos al acecho de cualquier brote de entusiasmo por parte del aficionado con el toreo.
    ¿Qué hace el mundo del toro para remediar esto?

    No nos engañemos, nadie va a hacer nada por la tauromaquia. El político –en su mayoría- no se moja, eso en el mejor de los casos. La tendencia actual en varias zonas de España es incluso perjudicar en todo lo posible el desarrollo de este arte.

    Tiene que ser el empresario, el torero, el ganadero, todos aquellos que configuran el toreo los que den un paso al frente. Es posible que los próximos diez años estén garantizados, pero ¿y después?

    El mundo del toro no puede permanecer encerrado en sí mismo, debe hacer un esfuerzo para volver a generar entusiasmo entre el aficionado, sobre todo del que viene. Ahí está el futuro de La Fiesta.

    No nos conformemos con un “pan para hoy y hambre para mañana”.

  5. me hubiese gustado que esta gala la presidieran dos mesas con dos bombos. En uno el nombre de los toreros participantes ; en el otro,las ganaderías a lidiar.Sorteo puro y duro,el interés aumentaría.
    Me alegra leer el nombre de Alberto Durán entre los olvidados.Siempre,sobre todo de novillero,dejó entrever buenas maneras,cierto estilo Urdiales

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