Nino Sánchez ya canta charradas en el cielo

Salamanca ha amanecido llorosa este veintitrés de marzo que acaba de inaugurar la primavera. Se ha ido Nino Sánchez para seguir cantando charradas en el cielo y queda el vacío de un hombre que siempre estuvo enamorado de su  tierra, a la que dio mucho más que recibió.  De Nino quedan vivas sus canciones y también la bondad con la que afrontó su paso por este mundo. Aquí os dejo el obituario de ‘urgencia’ que acabo de escribir para Salamanca al Día:

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En el escenario de los años sesenta un menudo y locuaz muchacho pizarraleño llamado Nino Sánchez, alternaba los estudios de medicina con su pasión por el fútbol. Entonces era una de las promesas gracias a ese magnífico toque que cada domingo entusiasmaba en el Calvario defendiendo los colores del Salmantino, junto a los Rodilla, Huerta, Pollo o el ‘pulpo’ Lozano, distinguidas promesas del balompié charro de la época. Nino era la alegría del vestuario y también de la facultad en esa época, donde aún costaba tanto sonreír. Su vida era tan positiva que si se terciaba la ocasión allá se presentaba con una vieja guitarra comprada a plazos al tío Manolo, el fundador de Musical Iglesias, para animar a sus amigos e improvisar alguna fiesta.

Casi sin saber cuál sería el camino de su existencia, un buen día empezó a descubrir en el mundo de la música el colorido que siempre buscó para empezar a dar un inmenso giro su existencia y, lentamente, los libros de cirugía, aparato respiratorio… quedaron arrinconados, al igual que también dejó de entusiasmar con sus regates y ya no era su meta sudar la camiseta de la Unión Deportiva Salamanca (aunque siempre llevó esos colores en el alma). Ya la música mandaba en  su reloj y hasta necesitaba horas cada jornada para ensayar con su guitarra. Entonces apenas había estudios de grabación en un mundo nada tenía que ver con el actual, teniendo la principal plataforma en Radio Popular y sus ‘ecos de sociedad’ donde la genta llamaba para pedir canciones dedicadas. Como la dedicada por él a su querido barrio de Los Pizarrales y tanto furor hizo en esas ondas.

 Yo nací con la postguerra. A la luz de un viejo sol,/ en un barrio salmantino/  de pizarras y latón.

Poco después el primer gran éxito llamaría a sus puertas. Fue en 1966 a raíz de alzarse en el festival de Aranda de Duero con la canción ‘mi pueblo’, la misma  que rinde admiración y respeto a las gentes del entorno rural, para el que siempre fue tan sensible Nino Sánchez. Desde entonces no hubo pueblo o villarrio de la charrería sin disfrutar de sus canciones en las más destacadas solemnidades. Después volverían nuevos éxitos en una larguísima carrera donde alterna la típica charrada que tarareaban nuestros mayores con la música tradicional y también brilla en la faceta de cantautor. En todas ellas se ganó el respeto y la admiración gracias a una obra que interpretó por toda España, Portugal y América con un botón charro prendido en su corazón.

Fue muy querido en Salamanca, pese a ello institucionalmente no se le acabó de dar el sitio merecido hasta 2004. Entonces el alcalde Julián Lanzarote tuvo el detalle –tan merecido- de hacerlo pregonero de las ferias y fiestas de septiembre. Aquel día, el gran Nino Sánchez fue feliz. Feliz de pregonar sus queridas ferias en aquella Plaza Mayor que tantas veces pisó de niño cuando quedaba por techar la obra de su existencia y todo eran sueños e ilusiones. Después llegaría otra distinción, esta más recientemente y ahora en Ciudad Rodrigo al serle concedida la ‘Encina Charra’ en el festival de La Charrada en otro momento de máxima felicidad para Nino, quien no pudo contener la emoción.

Establecido en Fuenlabrada (Madrid) junto a su actual pareja Carmen Casado, también salmantina del pueblo de El Tornadizo, era amigo personal de los grandes cantautores, desde Perales a Serrat, desde Sabina a Víctor Manuel; al igual que de los exponentes del folclore, arte que ennobleció. Allá, desde Fuenlabrada, un día de junio de 2013 llamó a todos los amigos de Salamanca al enterarse que había muerto su querida UDS, para la que siempre tenía palabras tan bonitas. Porque además de la Unión, él era feliz con todo lo que vinculaba a Salamanca para bien, razón por la que si era contratado para cantar en algún rincón de la provincia, a pesar de su veteranía, sentía un hormigueo en sus piernas.

Ahora se ha ido y desde luego si existe el cielo allí está ya el querido Niño envuelto en su capa charra para deleitar a sus fans con ‘mi pueblo’, antes de salir corriendo al encuentro de don Miguel de Unamuno para distinguirlo con sus versos. O en busca de Ángel Carril para seguir formando el dúo que hizo grande las ‘charradas’. O al segoviano Agapito Marazuela para escuchar su solemne dulzaina. O tantos otros que lo acompañaron en la travesía de su vida.

Aquí queda la herencia de sus canciones y de su amistad. De esas canciones que son un legado de esta tierra que ahora llora para enterrar a Nino Sánchez. A un grande que siempre paseó por el mundo con un botón charro prendido de su corazón.

Nino

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

Un comentario en “Nino Sánchez ya canta charradas en el cielo

  1. Amigo Nino…siena en mi movil , ” ES UN PUEBLO DE CASTILLA ”
    Solo decirte , quiza ahora Salamanca te hará tu sitio.
    Mi mas sentido pesame .
    D.E.P. mi amigo

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