De la soledad a la búsqueda de la gloria

David Salvador ha vivido largos meses en la soledad del ‘banquillo’. Viendo el transcurrir en la temporada sin que su nombre apareciera en los carteles. Malos tiempos para la lírica en el mundo novilleril, sin apenas programación de festejos menores y los escasos que se celebran copados por los mismos nombres y dejando sin apenas vestirse de luces a chavales con enorme proyección. Una tarde en Ciudad Rodrigo, otra en el abono de Sevilla y una tercera en Almodóvar del Campo es el escaso balance, hasta estas fechas, de quien es un torero de reconocido gusto y personalidad. De David Salvador, quien esta semana afronta tres importantísimos compromisos y además cruzará por primera vez el ‘charco’ para debutar en La México y poder dejar la piedra de su torería.

Nos citamos en la histórica plaza de tientas de Villoria de Buenamadre, la finca de la familia Angoso Catalina, donde hace casi un siglo pastaban los célebres toros de Victoriano Angoso, divisa que más tarde fue vendida por Manuel Cesáreo Angoso, uno de sus hijos, a los Molero, de Valladolid, anunciándose durante años bajo el nombre del nuevo titular ‘Viuda de Molero’, el de ‘antes Angoso’. David Salvador llega puntual, con sus andares de marcada torería y su innata madurez deteniéndose a contemplar el lugar antes de comenzar la entrevista y hacer la siguiente aseveración.

 – Esta finca es muy especial para mí, en ella trabajó mi abuelo José Sánchez hace muchos años. Después se marchó a casa de Antonio Pérez hasta que se retiró hace varios años de mayoral.

(Recuerdo a su abuelo, a José Sánchez de los años que desempeñaba el puesto de vaquero con los Angoso Catalina. Era un hombre vareado, de tez morena, excelente caballista, de corazón noble y hombre valiente, siempre con su inseparable ‘faria’ que consiguió larga fama en todo el contorno mancornando el ganado bravo. Hoy es feliz con su nieto, a quien acude a ver a las plazas, siempre con la discreción de la que hizo gala).

– David, ¿ha sido muy larga esta época de espera, de ver pasar los meses sin torear?

– No es agradable el no poder ejercer lo que más te gusta y has consagrado tu juventud, pero siempre he tenido las ideas muy claras. He sido consciente que en el momento de tener la oportunidad debes estar preparado y para ello he entrenado intensamente sin faltar ni un día.

– ¿Dónde entrena?

– Con Leandro, mi apoderado, en Valladolid. Allí vamos a la plaza de La Flecha y nos juntamos con algunos miembros de mi cuadrilla y en ocasiones acude El Suso, el banderillero de la cuadrilla de Manzanares. También, cuando estoy en La Fuente de San Esteban he entrenado asiduamente con Alejandro Marcos y Antonio Grande.

– ¿Ha hecho mucho campo?

– No, últimamente no. Hace meses ya que no voy al campo. Sin embargo durante el invierno sí, tanto en Salamanca como Andalucía, he tentado y agradezco a los ganaderos que me han abierto las puertas de su casa.

– ¿Cómo es un día de su vida torera?

– Me levanto y hago ejercicio físico, toreo de salón y también casi siempre estoy pendiente de lo que ocurre en el mundo del toro, de leer historia de la Tauromaquia, de ver corridas antiguas en el canal de Youtube y de seguir aprendiendo cada día.

– ¿Qué torero antiguos le llaman más la atención?

 – El Viti, majestuoso siempre; Julio Robles, con tanta torería y personalidad, además de hablarme mucho de él la gente de La Fuente de San Esteban; El Niño de la Capea, con su temple y agarra; Juan José, con su pureza. Veo muchas faenas de Manzanares (padre), de Curro Vázquez, de Antoñete y hace poco he descubierto a Pepín Jiménez, un torero que me encanta.

 – ¿Y de los actuales?

– Soy más el ayer. De los actuales me decanto por Alejandro Talavante.

– ¿Qué prefiere el capote o la muleta?

– Me gusta ser completo. A nadie se le escapa que pegar una serie de naturales con sentimiento en lo máximo, pero en todo me gusta destacar. Ahora estoy contento por la evolución que he tenido con el capote. Fue lo que más ha costado.

– ¿Qué le dice Leandro, su apoderado?

– Me habla con mucha claridad. Es un torerazo y de los últimos románticos que ha habido en el toro. Fíjate que antes de ser mi apoderado yo tenía muchas fotos suyas, porque me encantaba y hoy es un privilegio que esté a mi lado. Me encanta su conversación y aprendo mucho de él, de ser torero y de estar en torero.

– La cruz de esto es haber llegado a este mundo de la novillería en el peor momento, en el que menos festejos se programan. ¡Qué faena!, ¿verdad?

– Bueno. Hay que leer la otra parte y es la estar preparado, la de aprovechar cualquier oportunidad y la de no desistir. Jamás me quejaré y busco el otro lado por tener la dicha de ser torero y de ver cristalizado la dedicación para llegar.

– El martes tiene una cita en Tamames, muy cerca de La Fuente de San Esteban, su lugar de residencia. ¿Es consciente de que habrá muchos ojos pendientes de usted?

– Es un día muy especial. Es volver a mi tierra, ya este verano toreé un festival en Linares y hubo momentos muy especiales. Pero ahora es a una novillada picada, la del arranque de este final de año y va a ser un día soñado. También aprovecho para dar las gracias a su ayuntamiento en la persona del alcalde, de Carlos Navarro, por confiar en mi y darme esta oportunidad tan necesaria.

– El próximo viernes la cita es en Guadarrama. ¿Qué le dice?

 – Mucho, muchísimo. Está a las puertas de Madrid, con muchos aficionados en la plaza y un lugar ideal para abrirse en esa Comunicad que programa tantas novilladas. Además me hace muy especial poder torear la de Rafael Cruz, una ganadería de mis preferencias.

– Dos días después, el domingo uno de octubre, está anunciado en Arnedo, en El Zapato de Oro con una Baltasar Ibán. ¿Es este su cénit de la temporada?

– Claro. Es muy importante. Aquí si que de verdad lo que ocurre va a marcar el próximo futuro. Esa tarde de Arnedo es fundamental y desde luego mi cenit de la temporada.

– Y de Arnedo a México. ¡Casi nada!

Sí, el tres de octubre volamos a México, para debutar en La Monumental el día ocho. Ese es otro momento muy especial el poder torear en esta plaza tan grande y de tanta leyenda. Es otro sueño cumplido el ir a México, donde espero que mi concepto del toreo encaje en esos públicos de tanta sensibilidad para captar el arte.

(Hablamos de México y de España. También de ese lugar donde nos encontramos y le cuento a David Salvador que en esa plaza tentó por primera vez la leyenda de Juan Belmonte en el Campo Charro. Precisamente el que iba a ser el primer tentadero debió ser aplazado por don Victoriano Angoso, a sugerencia de Belmonte debido a la cantidad de gente que acudió a ver a al coloso de Triana en vivo y en directo. Tiempo después allí acudían los toreros que pasaban el invierno en La Fuente, teniendo su momento más álgido en la irrupción de Paco Pallarés como novillero de postín. En esa época esa plaza fue frecuentada en el invierno por José Fuentes, Curro Vázquez, Juan José, Julio Robles en sus primeros pasos y otro montón de toreros más).

– David. ¿Fue muy duro quedarse fuera de la feria de Salamanca?

– No, estaba preparado ya para ello y lo tenía asimilado. Tengo la inmensa suerte que mi apoderado me habla con mucha claridad. Soy consciente que la plaza está ahí y vendrá nuevas ferias para volver a estar presente en ella y volver a vivir los sentimientos tan bonitos del pasado año.

– ¿Y al ver triunfar a su compañero Antonio Grande?

Antonio es amigo mío, entrenamos mucho juntos y tenemos mucha afinidad, pero en ese momento sentí una enorme envidia. Eso sí, envidia sana, porque me hubiera gustado estar en su lugar. Nos conocemos desde la Escuela, donde dimos los primeros pasos de mano de Juan José, José Ignacio Sánchez y José Ramón Martín, quienes han sido tan importantes para mí y ya hemos estado muy cerca.

– Le deseo que salga en hombros estas novilladas pendiente y deje el sello de su torería en el corazón de los aficionados. Muchas gracias.

– Por mi no quedará y saldré a por todas. Gracias.

Acerca de Paco Cañamero

En tres décadas juntando letras llevo recorrido mucho camino, pero barrunto que lo mejor está por venir. En El Adelanto me enseñaron el oficio; en Tribuna de Salamanca lo puse en práctica y me dejaron opinar y hasta mandar, pero esto último no me gustaba. En ese tiempo aprendí todo lo bueno que sé de esta profesión y todo lo malo. He entrevistado a cientos y cientos de personajes de la más variopinta condición. En ABC escribí obituarios y me asomé a la ventana de El País, además de escribir en otros medios -en Aplausos casi dos décadas- y disertar en conferencias por toda España y Francia. Pendiente siempre de la actualidad, me gustan los toros y el fútbol, enamorado del ferrocarril para un viaje sugerente y sugestivo, y una buena tertulia si puede ser regada con un tinto de Toro. Soy enemigo del ego y de los trepas. Llevo escrito veintisiete libros -dos aún sin publicar- y también he plantado árboles. De momento disfruto lo que puedo y me busco la vida en una profesión inmersa en época de cambios y azotada por los intereses y las nuevas tecnologías. Aunque esa es otra historia.

25 comentarios en “De la soledad a la búsqueda de la gloria

  1. Hace dos años me encantó en la novillada sin picadores de Tamames. Lo mismo el pasado año en la feria de Salamanca. Le deseo lo mejor y que se coma el mundo que necesitanos bueno toreros

  2. Me ha encantado a entrevista por la profundidad y el buen trato al protagonista. Y del protagonista por lo bien que habla. Lo vi torear muchas veces en la Escuela y siempre aportaba algo que enganchaba. Deseo que siempre vaya por los mejores caminos en la vida del toro.

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